“El servir nos identifica”: paramédico nogalense convierte vocación en legado
Desde la Cruz Roja Mexicana hasta su actual labor en la Comisión Nacional de Emergencias, Salvador López Rosas ha dedicado más de cuatro décadas al auxilio comunitario, financiando operaciones mediante colectas y respaldo social
En esta frontera de Nogales, Sonora existe un hombre cuya historia se entrelaza con la esperanza y la solidaridad, se trata de Salvador López Rosas, Delegado local de la Comisión Nacional de Emergencias, quien ha dedicado más de cuatro décadas a salvar vidas, a tender la mano en los momentos más críticos y a demostrar que el servicio desinteresado puede convertirse en un legado imborrable.
De muy joven se inició en el apoyo a la comunidad como Boy Scouts, después en Cruz Roja inició su vocación.
Mi nombre es Salvador López Rosas, soy paramédico certificado ante la red CONOCER, tengo 42 años ya en el servicio médico pre-hospitalario, entré un 15 de enero de 1984 en la Cruz Roja Mexicana en la ciudad de Los Mochis, estado de Sinaloa, antes de ser voluntario de la Cruz Roja fui Boy Scout, guía de patrulla en el Parque Sinaloa en la ciudad de Los Mochis, Narró López Rosas.
A lo largo de su trayectoria, Salvador ha enfrentado situaciones que pusieron a prueba su temple y humanidad, con su carácter inquebrantable ha demostrado que nació para servir.
He atendido cientos, miles de servicios de emergencia, me tocó el asalto del Banamex en el año 88 donde nos tocó llevarle tortas a los asaltantes para que pudieran darle de comer también a los rehenes en aquella ocasión donde falleció un asaltante, un policía y un socorrista.
Me tocó acudir al evento del tren cuando se cayó en la estación “Bamoa” donde hubo más de 800 lesionados y más de 1.200 personas fallecidas y me han tocado una serie de incidentes de gran relevancia, explicó.
Así relata con serenidad, consciente de que cada experiencia dejó huella en su vida y en la de quienes atendió y ya en Nogales, su vocación lo llevó a salvar vidas incluso por teléfono.
Ya en Nogales me tocó salvar a la niña de un mes de vida, por teléfono, esa vez yo estaba en mi trabajo, esta persona había salido del Nuevo Nogales, su hija no respiraba, le di indicaciones por teléfono de cómo se daba el RCP y se escuche cuando la niña lloró posteriormente. También ayude a una señora en labor de parto también por teléfono, recordó.
Su labor no ha pasado desapercibida. La Ciudad de México lo reconoció con una medalla al mérito como paramédico, un galardón que simboliza la entrega de toda una vida. Pero más allá de los premios, Salvador valora el agradecimiento de las personas que, años después, lo reconocen en la calle y lo recuerda.
Me han tocado bastantes en la ciudad, he acudido a muchos accidentes, donde me consta que la vida de las personas a las que hemos atendido ha sido muy profesional, a muchos de ellos aún me toca saludarlos, porque se acuerdan de mi cara y me dicen, “chavita” no te acuerdas de mí, yo fui aquel que se accidento y que me recogiste, muy agradecida la persona, muy satisfecha, muy contenta, por aquella noble labor que he realizado, y sigo realizando.
Hoy hace días la ciudad de México reconoce la labor de un servidor como paramédico, fui galardonado con una medalla al mérito y seguiré haciéndolo, aseguró.
La Comisión Nacional de Emergencias en Nogales es una institución de respeto, una institución noble, la cual ha ayudado y seguirá ayudando a muchas de las personas. Nuestro lema, nuestras cosas que nosotros tenemos es que somos servidores de nuestro pueblo, auxiliares de nuestras autoridades y nuestro lema, el servir nos identifica. Y hemos estado y hemos seguido y seguiremos trabajando para nuestra ciudadanía.
Hoy, Salvador lidera un equipo de 22 elementos en la Comisión Nacional de Emergencias. Paramédicos, enfermeros, socorristas y camilleros trabajan bajo un mismo lema: “El servir nos identifica”. Su misión es clara: ser servidores del pueblo y auxiliares de las autoridades, siempre listos para atender a la ciudadanía con profesionalismo y calidad.
Mantener la operación no es sencillo explicó que el grupo se sostiene gracias al apoyo comunitario, cada fin de semana realizan colectas en el tope de el Cíbuta para adquirir los insumos.
La forma de que nosotros contribuimos y compramos más que nada el equipo necesario como es el oxígeno, la gasolina de nuestros carros, el material como son los monitores, las férulas, para fracturas, todo eso, el fin de semana lo que es sábado y domingo nos ponemos en el Cíbuta en el tope a “botear” y con eso con lo que la gente nos apoya, compramos el material necesario para dar una buena atención a la ciudadanía.
Tenemos muy buena comunicación con una asociación civil también en Donales Arizona la cual ellos también cuando tienen el equipo nos marcan para irlo a traer, es poco, pero es muy importante, cuando atendemos a una persona todo el equipo que lleva, estamos hablando de una persona con fractura, se invierte más de 2 mil 500 pesos en una buena atención hablando de oxígeno, canalizar a la persona para ponerle algo para el dolor y las férulas que se utilizan y el collarín y todo ese equipo, ese equipo que ya no se recupera porque se mancha muchas veces de sangre y se desecha, dio a conocer.
Todo eso logramos en el fin de semana que estamos en el Cibuta, los sábados y domingo, muy agradecidos con la gente que pasa y nos aporta con su moneda, con su billete para que nosotros salgamos adelante, hemos logrado una buena atención hospitalaria a nuestra ciudadanía y muchas gracias a ellos y esperemos que cuando vean a la Comisión Nacional de Emergencias en el tope de El Cíbuta nos bendigan con su aportación para seguir prestando una buena atención a nuestra ciudadanía.
La historia de Salvador López Rosas es la historia de miles de emergencias atendidas, de vidas salvadas y de un compromiso inquebrantable con Nogales. Su ejemplo nos recuerda que detrás de cada uniforme hay un ser humano dispuesto a darlo todo por los demás.