Fallo judicial frena política arancelaria y genera alivio temporal al comercio

La decisión de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos deja sin efecto la mayoría de las tarifas impulsadas por Donald J. Trump, aunque empresarios advierten que persiste la incertidumbre ante posibles nuevas medidas comerciales

Fallo judicial frena política arancelaria y genera alivio temporal al comercio

Este viernes la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos anuló los aranceles impuestos por Donald J. Trump, dentro de su anunció del “Día de la Liberación” el pasado 2 de abril de 2025, en cual el mandatario estadounidense impuso de manera unilateral una serie de impuestos a países que exportan sus productos a la nación norteamericana, lo que significa una reducción de alrededor del 50% de las “tarifas” impuestas por la actual administración federal.

De acuerdo con analistas internacionales, algunas de las industrias como la automotriz y de autopartes, el sector agroindustrial, electrónica y tecnología, ventas al menudeo, entre otras, ya que estas eran las principalmente afectadas y ahora verán ese costo extra eliminado tras el fallo de los magistrados de este 20 de febrero.

Cabe mencionar que, en su momento, el presidente Trump consideró a esta medida como una forma de “equilibrar” el panorama económico de los países del mundo en contexto a los Estados Unidos, ya que caracterizó que durante décadas había sido estafados con contratos hechos para beneficiar a otras economías y no a la estadounidense.

Sin embargo, la corte determinó con un voto de 9 a 3, que los aranceles generales, no pueden ser impuestos por un presidente en funciones, sino deben de ser una decisión de congreso, además de que no existe una emergencia clara para esta toma de decisiones, por lo que ordenó el cese inmediato del cobro a partir de la medianoche de este viernes.

Horas después de este fallo, en una conferencia de prensa  el mandatario estadounidense caracterizó como “terrible” la decisión de los magistrados y anunció su intención de imponer un nuevo arancel de un 10% sobre importaciones de manera general, además de que buscará alternativas para mantener su política activa, mientras condenó a los jueves como influidos por intereses extranjeros y amenazó que se encuentra dentro de las posibilidades “cortar” completamente o imponer embargos a países de manera directa.

Es importante explicar, que esta anulación no incluye los aranceles ya impuestos a ciertos productos bajos la sección 232, la cual se mantiene con un cobro a las importaciones a los Estados Unidos de metales base como acero y aluminio, cobre, semiconductores avanzados, vehículos de carga y autopartes como motores, transmisiones y sistemas de suspensión, maderas para construcción entre otros.

A pesar de esto y de acuerdo con el presidente de la Canacintra en Nogales, Miguel Torres, el fallo representa un alivio temporal en una situación que mantiene a los industriales bajo expectativa, lo que debería de fortalecer las oportunidades de México y Canadá, para robustecer junto a los Estados Unidos la inminente negociación del Tratado de Libre Comercio, pero sigue siendo una bocanada de aire fresco por el momento, lo cual debe verse con reservas y esperar a las reacciones que tendrá el poder ejecutivo estadounidense.

No olvidemos que Donald Trump, aparte de ser Presidente de Estados Unidos, es un gran negociador, es su esencia, en ese estilo que ha tenido siempre, siempre busca tener la mejor parte. Entonces, hemos venido viendo desde su administración de inicio algunas rispideces en la relación con los distintos factores, con Estados Unidos y con México. Hace poco, hace un par de semanas, me preguntaban que, si cómo veía, si se iba a dar o no se va a dar el Tratado Libre de Comercio, ahora en julio del 2026. Creo que esto muestra un poco, una bocanada de aire fresco para los empresarios, para el industrial, de que sí se van a dar las cosas, mencionó Torres. 

Agregó a pesar de la incertidumbre y las medidas tomadas en materia económica por las actividades binacionales, en este 2026 lo indicadores posicionan a nuestro país, con el mayor saldo positivo con los Estados Unidos, es decir su principal proveedor, incluso por encima de China que había mantenido ese sitio la última década, con un intercambio comercial estimado de 197 mil millones de dólares al año.

Por otro lado, y en otro punto cercano a la frontera, el sector agroindustrial, se beneficia con esta anulación, por el eliminar un impuesto más a los productores mexicanos, ya que esto tenían que adecuar sus precios y sacrificar ganancias, para mantenerse competitivos en el principal consumidor del campo de nuestro país, lo que significará entre un 10 a un 25% menos de costos que se traducirán a ingresos de los agricultores.

Si bien lo consideró como positivo, uno de los empresarios más importantes de este sector en el condado Santa Cruz, Jaime Chamberlain, aun no se han establecidos mecanismos claros sobre el cómo se tendrá que reembolsar lo gastado a los importadores, algo que se definió por parte de la Suprema Corte, además de que habrá que esperar el informe oficial por parte de la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza, sobre cómo funcionará esta nueva realidad comercial.

Mira, para los importadores de frutas y legumbres de México pagamos tres días nada más hasta que el gobierno o hasta que los gobiernos de México y los Estados Unidos decidieron que los productos que estaban bajo la sombría del Tratado de Libre Comercio, que esos productos no iban a pagar aranceles. Entonces somos tres días para planchar esa decisión. Entonces para nosotros no fue mucho. Yo soy un importador pequeño, pero hay otros importadores que sí pagaron cienes de miles de dólares y hasta millones de dólares en esos tres días. Entonces obviamente sí afecta de una manera positiva para esas empresas que pagaron tanto dinero, indicó Chamberlain. 

Consideró tras las declaraciones del presidente se puede tomar como una seguridad que la administración y su equipo de trabajo, busque la forma de recuperar los 122 mil millones de dólares que no tendrán que pagarse al gobierno federal por esta decisión, por lo que advirtió que no es momento de cantar victoria y que el panorama en el futuro podría significar la caída del TMEC, pero una negociación directa entre los Estados Unidos y México en cuestiones comerciales, en lugar de un acuerdo tripartita de América del Norte.