Disciplina y amor propio: el legado de Sonia Lau

Con cuatro décadas dedicadas al fitness, la coach destaca la importancia del ejercicio como estilo de vida, especialmente para mujeres mayores de 40, fomentando salud, fortaleza y equilibrio emocional

Disciplina y amor propio: el legado de Sonia Lau

Sonia Lau irradia vitalidad. Con 40 años de carrera en el entrenamiento físico y una vida dedicada al bienestar, su historia es la de una mujer que ha hecho del ejercicio un estilo de vida y un legado.

Originaria de Navojoa y radicada en esta frontera de Nogales desde hace tres décadas, Sonia ha equilibrado con éxito los roles de madre, esposa y profesional, demostrando que la disciplina es la llave para sentirse plena y feliz. Su hijo, hoy abogado, es testimonio de que, aunque el camino fue difícil, nunca fue imposible.

Mi nombre es Sonia Lau, soy una mujer casada, con un hijo precioso que ya está grande, ya mi hijo ya es abogado, ya está recibido totalmente y fue difícil, claro que fue un poco difícil, más no imposible, sostuvo.

Hoy por hoy esto es felicidad: tener una disciplina, tener una meta y decirme a mí misma: ‘me quiero, quiero mi cuerpo, quiero estar sana. Gracias por todo este sacrificio de levantarte temprano, de mantener la disciplina’. Esa es la satisfacción más grande que me ha dado el ejercicio, dijo.

Las mujeres somos hormonales, totalmente. A mi edad yo no he tenido ningún dolor y todo esto es por la disciplina y por el ejercicio, no más. El ejercicio me enseñó a ser una gran mujer, una gran persona, me dio la fuerza para transmitir mis logros y mi felicidad a los demás, mi agradecimiento a Dios y mi familia, añadió.

Para Sonia, la felicidad no se mide en logros materiales, sino en la satisfacción de levantarse cada día con un propósito: cuidar su cuerpo, su mente y transmitir esa energía a los demás.

Esto yo no lo cambio por nada en la vida porque de aquí, de mi seguridad, mi salud, mi ejercicio, depende mucho cómo yo me veo, cómo yo me siento. Muy feliz el día a día, levantarme y enseñar a una persona cuando ellos no creían en ellos mismos y enseñarles todo lo que yo sé, expresó Lau. 

Su historia comenzó a los 15 años, cuando descubrió que el ejercicio no solo transformaba su físico, sino también su mente. Con el tiempo entendió que la verdadera belleza está en la salud y en la disciplina diaria.

Yo tengo muchos años en la rama del ejercicio, de los gimnasios, y te podría decir que empecé yo más o menos a los 15 años haciendo el deporte. ¿Cómo empezó? Yo empecé porque en realidad esto del ejercicio te ayuda mentalmente, más que físicamente, te ayuda mentalmente, son hábitos. Yo empecé con esto porque me gustaba verme bien. Ya después empiezas a decir, bueno, estás viéndote bien, pero ¿qué lleva, aparte de verte bien? Es mental, es salud, es estar bien, porque si tú estás bien, alrededor de ti, obviamente la gente también se ve bien, está bien, transmites esto, mencionó.

La coach Lau sabe que ser mujer implica múltiples retos, pero también una fuerza inquebrantable.

Yo soy originaria de Navojoa, bien orgullosa, yo tengo aquí ya en Nogales como 30 años. Yo empecé en Navojoa haciendo ejercicio leve, poco. Después me gustó, me vine para acá, para Nogales, me metí en un gimnasio, dije yo: ‘wow, me gusta, me siento bien, me veo bien’, porque parece que no, pero es un poquito difícil a veces ser esposa, ser mamá, ser mujer, pero no hay nada que no se pueda hacer, lo puedes hacer siempre, siempre, cuando tú quieras hacerlo. Yo siempre les digo a mis alumnas: tienes que quererte tú primero para poder hacer las cosas, compartió.

La mejor recomendación de la coach Lau para las mujeres mayores de 40 es fortalecer sus músculos y vivir una vida mucho más sana.

Yo, como mujer, les recomiendo mucho a las que estamos arriba de los 40 lo que necesitamos es hacer fuerza músculo, eso es sí o sí, porque no habrá poder humano que haga que te enfermes, recomendó.

Siempre tiene que ser queriendo, sin pretextos. La única persona que se respeta y se quiere es uno mismo. Cuando tú tienes un propósito en la vida y dices: quiero una meta, quiero esto, lo importante es que te enfoques en lo que quieres, cuál es tu meta, qué es lo que te hace bien, qué es lo que te hace mejor ser, expuso.

Para Sonia, el ejercicio no es vanidad; es salud, es mentalidad, es fuerza interior. Ella misma se levanta cada día a

las 4:30 de la mañana para entrenar y enseñar, convencida de que las mujeres son el pilar de la familia.

Levantarte a las 4:30 de la mañana todos los días es difícil, pero no imposible. A veces no quiero levantarme, pero recuerdo que soy instructora y digo: no, me tengo que levantar, tengo que ir. Lo más importante es mantenerme sana, comentó. 

Ellas son mi motivación: mis alumnas que vienen cansadas, enfermas, sin tiempo, pero se toman ese espacio para ellas, eso me inspira a enseñarles y a decirles que hagan las cosas que deben hacer, todas las mujeres somos el pilar de nuestros esposos, de nuestros hijos, de nuestra familia. Si tú estás bien, si te ven bien, los demás se sienten bien, agregó.

Si no estás bien cardiovascular, si no estás bien en tu físico, me refiero a músculo, te va mal, no resiste tu cuerpo. A raíz de la pandemia se abrieron los gimnasios y enseñamos y ya hay una cultura en base a eso, ya decimos no es por físico, por vanidad, es por salud definitivamente, afirmó.

Hubo ocasiones en que ser instructora se me hizo difícil, porque mi hijo jugaba basquetbol y cada vez que tenía un torneo yo tenía un compromiso en Hermosillo para actualizarme. Fue duro, porque me perdí momentos importantes con él. Yo sí sufrí, porque lo dejé solo cuando más necesitaba a su mamá. Claro que su papá siempre estuvo, pero la mamá es la mamá, reveló.

Para mí lo mejor es seguir entrenando, seguir enseñando, seguir practicando otros deportes y, más que nada, teniendo tiempo para mí misma, que es algo que yo recomiendo. El tiempo para ti misma es muy importante, tomarse media hora. Siempre decimos que no tenemos tiempo: el niño, la junta, el viaje, pero esos 20 minutos son para ti, y no te los quita nadie. Tenemos una máquina increíble que es nuestro cuerpo. Si lo cuidas, te vas a levantar de tu cama sin necesidad de un bastón o de pedir ayuda. Hacer ejercicio, invertir 20 minutos todos los días es lo mejor que puedes regalarte. Simplemente agarra media hora, dite: me lo merezco. Es lo mejor que le puedes regalar a tu cuerpo, a ti misma y a todas las personas que te rodean, concluyó.

La historia de Sonia Lau es un recordatorio de que la salud y la felicidad se construyen día a día. Su mensaje trasciende generaciones: el ejercicio es un acto de amor propio, la disciplina es libertad y la constancia es la verdadera belleza. Sonia Lau no solo entrena cuerpos, entrena corazones y mentes, recordándonos que la plenitud se construye día a día, con esfuerzo, gratitud y pasión.