Crisis en sistema de refugio deja a migrantes en situación irregular y vulnerable

La combinación de retrasos de hasta 24 meses, recortes presupuestales y estancamiento de visas humanitarias obliga a muchos solicitantes de asilo a vivir sin un estatus migratorio claro en México, con riesgos de explotación e ilegalidad

Crisis en sistema de refugio deja a migrantes en situación irregular y vulnerable

Hasta dos años tardan los procesos de personas de otros países, en obtener documentos legales por medio de la figura de refugio, lo que demuestra una crisis en el sistema de refugio de acuerdo con José Israel Ibarra, investigador del Colegio de la Frontera y los datos de la gaceta migratoria, realizada por el Observatorio de Política Migratoria en México.

De acuerdo con el análisis de la reciente edición de esta gaceta, México alcanzo un tope histórico en 2023 con más de 142 mil solicitudes de refugio, un fenómeno que marco un cambio importante en estas acciones, pues además de los flujos tradicionales de migrantes de Centroamérica, se ha registrado una creciente presencia de personas de Haití, Venezuela, África y Asia.

Tenemos por una parte esta situación que es muy grave, porque quedan en el limbo las personas que están en el proceso de solicitud de refugio, y vemos que la cantidad de solicitudes de refugio es muy alta versus lo que es el otorgamiento de la tarjeta de visa por razones humanitarias. Entonces, son personas que están siendo irregularizadas como una política. Y eso es muy preocupante, porque al quedar en este limbo, ya sea porque los tiempos son tan largos, es decir, uno o dos años, cuando debería ser de meses, pues obligan a las personas a entrar a otro tipo de situaciones muy complicadas, que ya forman parte de la ilegalidad, manifestó el investigador. 

El documento revela que la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) no cuenta con el presupuesto suficiente, tras el retiro de apoyos de organismo internacionales y el gobierno federal, lo que impacta directamente en la capacidad operativa, dejando a miles de migrantes en una situación vulnerable o un “limbo” mientras esperan una solución a su estatus en nuestro país.

Además de la falta de presupuesto, las presiones políticas principalmente de los Estados Unidos, han provocado un estancamiento en la emisión de visas humanitarias, lo que convierte automáticamente e los refugiados en irregulares, lo que aumenta los riesgos de explotación o de que recurran a prácticas ilegales para mantener en nuestro país.

Como pudimos ver recientemente con la emisión, en el caso de Chiapas, de lo que son actas de nacimiento falsificadas. Entonces, al no haber una política de regularización, pues obligan a las personas a que estén en el limbo o recurran a prácticas ilegales. Entonces, lo que se esperaría es que, al cerrar a Estados Unidos los procesos de recepción de personas que buscan una solicitud de asilo, y por parte de México, no haber una resolución rápida a las solicitudes, ni tampoco el otorgamiento de divisas humanitarias que permitan una regularización temporal, lo que se esperaría es que haya algún tipo de programa que permita a estas personas estar en una estancia regular aquí en México, mencionó. 

De acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Migración, se estima existen en México alrededor de 1 millón 393 mil personas sin un estado migratorio claro dentro de nuestro país, de las cuales alrededor del 50% son de Venezuela, 12% de Honduras, 10% de Guatemala, Colombia y Ecuador un 7% cada uno, entre otros, los cuales se concentran principalmente en Tabasco y Chiapas.