Nogales pedalea por un futuro más justo: ciclistas juveniles reciben apoyo en rodada comunitaria
La Comisión de Ciclismo Nogalense y UCI Nogales convocan a participar en la Rodada con Causa este 15 de febrero, con el objetivo de recaudar fondos para que jóvenes talentos compitan en el Nacional Clasificatorio rumbo a la Olimpiada CONADE 2026 en Guadalajara, Jalisco.
En la frontera, la bicicleta no solo rueda sobre el asfalto: lleva sueños, voces de padres que se levantan antes del amanecer, y manos que se juntan sin preguntar de qué lado naciste. Este domingo 15 de febrero, Nogales —en ambos lados— se volverá un solo pedaleo. La Comisión de Ciclismo Nogalense y la Unión Ciclista Nogalenses (UCI Nogales) convocan a toda la comunidad a la Rodada con Causa, una jornada que no busca solo recorrer kilómetros, sino abrir caminos para quienes aún no tienen los recursos para salir de su tierra y competir.
La ruta, que parte del acceso al Bellotoso y termina en Puerto Don Manuel, hacia el ejido La Arizona, será más que un paseo: será un acto colectivo. Aquí, el esfuerzo no se mide en medallas, sino en cafés calientes que reparten a las 6:30 a.m., en los gritos de “¡vamos, África!” que se escuchan desde Arizona, y en los cascos que se ven en las aceras de Nogales, Sonora, y Nogales, Arizona, como si fueran uno solo. Grupos como Altruistamente Locos y 0s3 Movement, junto con equipos locales como Zorros Endurance, Nogales Cycling, Star Bikes, Rebeldes del Norte y Pumas, han dejado de ser rivales para convertirse en red.
“No es un evento deportivo. Es un acto de pertenencia”, dice Omar Velarde Anaya, Secretario de la Comisión. “Nos levantamos con el sol porque ellos lo hacen con la motivación. La empresa de café ‘Tostados del Norte’ nos apoya con tazas calientes, y los runners ya tienen su punto de arranque. La rodada empieza a las 8, pero la comunidad ya está ahí desde las 6:30.”
LOS TRES QUE LLEVAN LA ESPERANZA
Detrás de cada rueda girando hay tres nombres que ya pesan más que su peso en kilos: África Ayala, Francisco Arellano y Andrés Tello, cadetes que sueñan con pisar la pista del Nacional Clasificatorio para la Olimpiada CONADE 2026 en Guadalajara. Y Jorge Valenzuela, el precadete que, con apenas 13 años, ya entrena con la mira puesta en el siguiente nivel.
“Antes, había etapas regionales. Ahora, si no te llevan, no vas”, explica Bladimir Gil, Presidente de la Comisión. “Los padres ya no pueden esperar a que el gobierno lo resuelva. Tenemos que hacerlo nosotros. Un boleto de autobús, un uniforme nuevo, una reparación de la bicicleta… eso no se compra con palabras. Se compra con apoyo.”
África, de 15 años, habla con la calma de quien ya ha aprendido a pedalear contra el viento. “Nosotras no tenemos dinero para ir a entrenar a Hermosillo, ni para pagar inscripciones. Pero aquí, en Nogales, todos nos conocen. Cuando salimos a rodar, no somos solo tres ciclistas: somos toda la calle. Si no nos dan la oportunidad de medirnos con los mejores, ¿cómo sabremos si podemos serlos?”
La comunidad no solo escucha. Actúa. Cada donativo, cada bicicleta prestada, cada hora de voluntariado para arreglar los frenos, cada café que se sirve antes del pedaleo, es un ladrillo en el camino que lleva a esos jóvenes a Guadalajara. No hay grandes patrocinadores. Solo vecinos, maestros, dueños de talleres, y familias que saben que el deporte no es un lujo —es la única forma que tienen de creer que algo más puede venir.
Este domingo, la frontera no se cruza con documentos. Se cruza con ruedas, con gritos, con manos que se tocan sobre el asfalto, y con la certeza de que, cuando una niña de Nogales sube una cuesta con el corazón en la garganta, no lo hace sola.
