FOPIN asigna 29 millones en 25 nuevos contratos para obras públicas

En sesión extraordinaria del Comité Técnico del FOPIN, presidida por el alcalde Juan Gim Nogales, se reiteró el compromiso con la transparencia y el manejo eficiente de los recursos públicos del Parque Industrial de Nogales. Durante la reunión rindió protesta el ingeniero Jacinto Javier Peñuñuri, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles en Nogales, para fortalecer la visión técnica en la toma de decisiones.

FOPIN asigna 29 millones en 25 nuevos contratos para obras públicas

Con el sonido de las grúas de fondo y el ritmo acelerado de la frontera latiendo en cada decisión, este viernes el Comité Técnico del Fideicomiso Operador del Parque Industrial de Nogales (FOPIN) volvió a demostrar que, en tiempos de incertidumbre, lo que se construye con claridad y compromiso, se mantiene.

Antes de dar inicio a la sesión, el alcalde Juan Gim Nogales tomó la palabra no para hablar de cifras, sino de responsabilidad: “Aquí no se trata de hacer cuentas bonitas. Se trata de que cada peso que entra al parque industrial, regrese a la comunidad en calles, agua limpia y empleos que no se van cuando el viento del norte cambia.” Su mensaje, sencillo pero contundente, fue recibido con asentimientos entre los representantes de las empresas, sindicatos y técnicos presentes.

En ese contexto, se tomó protesta al ingeniero Jacinto Javier Peñuñuri, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles en Nogales, cuya incorporación no fue un trámite, sino una apuesta: que las decisiones del fideicomiso no se tomen en oficinas, sino con los pies en el terreno, con la experiencia de quienes han visto cómo se levantan las plantas, cómo se conectan las tuberías y cómo se sostiene una economía que no duerme ni en domingo.

El director técnico, Carlos Huerta Rivera, presentó el informe sin adornos, con datos claros y mirada de quien conoce el costo real de cada inversión. “2025 no fue un año fácil —dijo—. Las cadenas de suministro se tensaron, los aranceles se movieron como arena en el desierto. Pero aquí, en Nogales, no paramos. Nos adaptamos.”

Y la adaptación tuvo nombre: 25 nuevos contratos firmados, una ocupación industrial que subió hasta un 60% en ingresos operativos respecto al año anterior. Pero lo más notable no fue solo el crecimiento, sino cómo se logró: con una estrategia llamada “Transferencias Compensadas”, que reasignó recursos de gastos rutinarios —combustible, energía, servicios legales— hacia inversiones que generan valor duradero. “No se recortó nada. Se redirigió todo”, explicó Huerta Rivera.

De los 29 millones de pesos invertidos en obras de beneficio colectivo, 18.7 millones fueron para la modernización del relleno sanitario —una obra que ya deja de ser un problema y se convierte en modelo para la región. Ocho millones más llegaron al Módulo 3 de la Planta Tratadora de Aguas Residuales en Los Alisos, donde ahora el agua que antes se perdía se recupera para riego industrial. Y tres millones más, destinados a bacheo en las vías de acceso al parque, fueron ejecutados en menos de 45 días: calles que ahora soportan el paso de camiones pesados sin que se desgarran como antes.

En la sala, un representante de una empresa logística asintió con la cabeza: “Antes, cuando llovía, no podíamos entrar. Hoy, con esas calles nuevas, no nos detiene ni el aguacero más fuerte.”

La reunión terminó sin aplausos, sin discursos largos. Solo con un silencio cómodo, el de quienes saben que lo que se hace aquí, en la frontera, no se ve en los titulares nacionales —pero sí en las vidas de quienes trabajan, viven y crecen con este parque.