Avanza ordenamiento del relleno sanitario de Nogales; descartan cobros municipales a pepenadores

Autoridades aclararon que el Ayuntamiento no cobra por el acceso al sitio y señalaron que las inconformidades derivan de la eliminación de viejas prácticas irregulares, como cobros de piso y sobreprecios, mientras se impulsa la dignificación de la pepena

Avanza ordenamiento del relleno sanitario de Nogales; descartan cobros municipales a pepenadores

El relleno sanitario de Nogales, Sonora, se encuentra en un proceso de transición operativa que busca alinear su funcionamiento con las normas ambientales vigentes, ya que a diferencia de otras ciudades en el estado donde este servicio esta concesionado a empresas privadas, el centro de disposición en la frontera es administrado directamente por el Ayuntamiento de Nogales, lo que tiene como meta optimizar la disposición final de los residuos y mejorar las condiciones laborales de quienes dependen de este sitio. 

En los últimos días, se han hecho públicas una serie de controversias por supuestos cobros indebidos a los trabajadores de pepena, lo que generó incertidumbre entre los diversos grupos que operan la zona, por lo que ante esta situación se realizó un recorrido por las instalaciones para clarificar que el Ayuntamiento no realiza cobros por el acceso o trabajo en el sitio, señalando que las inconformidades provienen de intentos de erradicar viejas prácticas, que pueden catalogarse como extorsión de las que se tiene conocimiento sucedían entre particulares. 

La administración actual, ha enfocado sus esfuerzos en implementar un reglamento que elimine los abusos detectado en sondeos previos, donde se reportaban cobros de piso, transporte inseguro y sobrecostos en cuestiones básicas como el agua, lo que ha cambiado por que una de las metas a largo plazo es formalizar la labor de pepena, transformando el relleno en un centro de reciclaje moderno que cuente con zonas separadas y brinde seguridad social a todos los trabajadores, dignificando una labor que se ha mantenido históricamente en la informalidad. 

No se les cobra a los pepenadores, pero por mismas palabras de los pepenadores, nos dijeron que nos cobran 100 pesos por acceso, así como también nos cobran 100 pesos por transporte, así como también dicho transporte es inseguro, nos mandan en las batangas, arriba de las bolsas, entonces no tenemos baños, las mujeres porque las mujeres hacían de sus necesidades, se tapaban con una bolsa, entonces no tenemos agua, nos las venden en 40 pesos una botellita de agua, todas esas costumbres dijimos son malas prácticas, entonces vamos a poner orden, nos dimos a la tarea de poner orden y por eso es que han replicado algunas críticas o algunas situaciones que pues al final de cuentas no les agradó la idea de ponerles un reglamento a algunas personas, creo que salieron a relucir solos quienes eran quienes realizaban esas malas prácticas, indicó el director Soto. 

Por su parte el representante de la recicladora Ecoambiental de Nogales, Jesús Camargo, detalló la dinámica que mantienen con los pepenadores, la cual se basa en la transparencia mediante pesaje diario del material frente al pepenador, explicó que el concepto polémico del 10% no se trata de una cuota sindical o de la empresa, sino un porcentaje técnico aplicado a la merma del material que llega contaminado con tierra o líquidos, asegurando que el pago. Por el kilo de reciclaje se realiza bajo las situaciones actuales del mercado y se da en un 100% a los trabajadores.

Los pepenadores van a recibir el 100% de lo que ellos reciclen, de lo que ellos acopien, menos el 10%, como les comentaba ahorita, que es lo contaminado que lleva el material, eso es todo. Pero el pepenador va a recibir su 100%, es mentira lo que dicen que les están quitando, claro que no. A cada pepenador se le está pagando individualmente, en el cierre del día laboral se les paga a ellos su material, por separado cada uno y se les pesa enfrente de ellos, declaró Camargo.

La perspectiva de quienes realiza esta labor, confirma los cambios en el ambiente de trabajo tras la intervención del Ayuntamiento en el sitio, como lo indicó Amanda Soto, quien se dedica a la pepena en el lugar, relató que anteriormente existirán personas que extorsionaban a sus propios compañeros con cuotas diarias bajo amenaza de quitarles el material recolectado además de lucrar con la vente de alimentos y bebidas a precios excesivos, situación que ha comenzado a cambiar con agua y transporte gratuito. 

De hecho, de hecho, hay una, bueno pues no voy a decir nombre verdad, pero hay una persona aquí que le cobraba a cada pepenador 100 pesos, y si a mí, yo sé porque ellos me dijeron, me platicaron, que, si no les pagaba los 100 pesos diarios, cada pepenador les quitaba material, como botellas o chatarra, que sé yo, ¿no? ¿Esa persona era del ayuntamiento? No, es pepenadora de aquí también. La administración del ayuntamiento aquí está el ingeniero, el licenciado Jesús Soto, ¿ha habido algún problema con ellos? ¿Les han dicho algo? No, la verdad, ha venido a proponernos cosas, por ejemplo, a proponernos los baños, a proponernos los precios un poquito más elevaditos del material. Dijo que iba a hablar con Jesús para mirarlo de los precios, y pues nos ha traído agua, pues se ha portado muy bien con nosotros, la verdad, manifestó Soto.