Las mujeres somos mayoría
El grito de las luchas feministas ha dado lugar a diferentes conquistas sociales en favor de los derechos de las mujeres y de la igualdad de género
Aun cuando el histórico de los registros poblacionales muestra que las mujeres representamos más de la mitad de la población mexicana, durante siglos se limitó nuestra participación en los diferentes ámbitos de la vida social; incluso, en varios momentos se prohibió. Esta situación, enmarcada en el sistema patriarcal, no ha sido típica de México, sino de todo el mundo.
El grito de las luchas feministas ha dado lugar a diferentes conquistas sociales en favor de los derechos de las mujeres y de la igualdad de género. Quizá una de las más importantes ha sido el reconocimiento de los derechos políticos, es decir, el derecho a votar y ser votadas en los procesos democráticos, pues la participación democrática representa un punto de partida para el acceso a otros derechos y libertades.
También ha sido fundamental el impulso educativo, al aumentar la matrícula femenina en las carreras técnicas y en las universidades; el mayor acceso de las mujeres a los servicios públicos de salud con perspectiva de género, favoreciendo el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos; así como la participación en las diferentes áreas del campo laboral.
De acuerdo con el INEGI, en el ciclo escolar 2024-2025, la matrícula escolar registrada en el país desde la educación inicial hasta el nivel superior llegó a 32,614,956 personas, de las cuales 49.6% eran mujeres. No obstante, la participación femenina crece en el nivel medio superior con 51.7% y en el nivel superior con 53.5%.
Asimismo, son más mujeres quienes se titulan de una carrera universitaria en comparación con los hombres, demostrando que el sexo ya no es una condición necesaria para demostrar la preparación profesional. La UNAM registra que las mujeres han marcado la pauta de la titulación a partir de 1996; en 2022, 57% de las y los profesionales titulados de licenciatura y de posgrado fueron mujeres (La Jornada, 21/07/2025).
No obstante, en el ámbito laboral la situación se complejiza dependiendo del tipo de trabajo y el nivel del cargo desempeñado. Aunque el porcentaje de participación de mujeres trabajadoras ha crecido cada año, llegando a 46% en 2025, la tasa de informalidad femenina fue de 55.8%, mientras que la brecha salarial fue de 13%, aunque esta última ha tenido una tendencia a la baja. En tanto, el porcentaje de mujeres registradas ante el IMSS al cierre de 2025 alcanzó 40.6%.
Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), para el primer trimestre de 2025, de las y los profesionistas ocupados, 47.8% eran mujeres, principalmente de las áreas de educación, ciencias de la salud, ciencias sociales, derecho, artes, humanidades, ciencias naturales, matemáticas, estadística, administración y negocios. Pero el informe “Mujeres en las empresas 2025” (IMCO, Kiik Consultores) refleja que apenas 3% de los puestos de dirección de las empresas mexicanas eran ocupados por mujeres.
A esta situación se suma el papel que las mujeres desempeñan en el trabajo no remunerado, específicamente en las tareas del hogar y de cuidados, donde la participación femenina sigue siendo preponderante tanto en el porcentaje de mujeres que las realizan como en el número de horas que dedican a estas actividades, las cuales equivalen a una cuarta parte del producto interno bruto del país.
En otras entregas ya me he referido a la participación de las mujeres en el ámbito político, destacando los avances en materia de paridad y, desde luego, la trascendencia política y cultural de la llegada de la primera presidenta de la República; agregando que las mujeres somos quienes participamos más en la vida democrática.
Así, en el Senado de la República nos hemos sumado a la agenda de la presidenta Claudia Sheinbaum para el cumplimiento de sus 100 compromisos de gobierno; entre ellos, la reforma constitucional en materia de igualdad sustantiva, que considera la obligación del Estado de reducir la brecha salarial de género.
Nuestra representación mayoritaria debe reflejarse en cada espacio donde las mujeres participamos. Hacia el 8M, Día Internacional de las Mujeres, nuestro compromiso está en fortalecer la presencia de las mujeres en cada espacio donde persiste la vulneración de nuestros derechos y de la igualdad de género.
Lorenia Iveth Valles Sampedro - Senadora de la República
