Con cabeza fría y optimismo, avanza el T-MEC

El reporte “Balanza Comercial de Mercancías de México”, publicado por INEGI el pasado 27 de enero, demuestra la importancia del comercio gracias a la integración económica

Con cabeza fría y optimismo, avanza el T-MEC

El próximo 1° de julio es la fecha objetivo para concluir el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), acuerdo comercial que actualmente representa 29% de producto interno bruto mundial y buena parte del comercio de los países que integran la economía de la región. El T-MEC entró en vigor el 1° de julio de 2020, sustituyendo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). 

El proceso de integración económica ha convertido a México y Estados Unidos en los principales socios comerciales: en 2025, 83.7% de las exportaciones mexicanas se destinaron al país vecino, mientras que 17% de las exportaciones estadunidenses llegaron a nuestro territorio. En cuanto a la relación con Canadá, en el mismo año, las exportaciones mexicanas hacia este país ascendieron a 3.35% del total, en tanto que las exportaciones canadienses a México alcanzaron 1.9%.

En este sentido, este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum mantuvo una conversación telefónica con el presidente Donald Trump, en seguimiento a la agenda bilateral y a la puesta en marcha del proceso de revisión del T-MEC. Diálogo al que se suman los avances de las reuniones que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha llevado permanentemente con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick; así como las consultas internas con representantes de los sectores estratégicos, en las que ha participado el Senado de la República.

El reporte “Balanza Comercial de Mercancías de México”, publicado por INEGI el pasado 27 de enero, demuestra la importancia del comercio gracias a la integración económica, la cual, aun con la política arancelaria, continúa siendo el detonante principal del desarrollo económico de la región. En 2025, las exportaciones mexicanas totales crecieron 7.6%, destacando el aumento de las exportaciones extractivas 26.9% y de las manufacturas 9.8%. 

No obstante, el sector automotriz tuvo una disminución anual de (-) 4.2% —aunque con una recuperación gradual en la medición mensual, creciendo en el mes de diciembre 0.8%— y el agropecuario de (-) 10.8%, siendo las exportaciones no petroleras más afectadas. La baja de las exportaciones automotrices está vinculada directamente con el arancel de 25% establecido por Estados Unidos. Mientras que la disminución de las exportaciones agropecuarias se debe al cierre de la frontera estadunidense al ganado vacuno, así como a la baja en la venta de algunas frutas y verduras.

Con este panorama, tanto a nivel nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum, como en la entidad con el gobernador Alfonso Durazo, se han impulsado diferentes medidas para contrarrestar la contracción de las exportaciones. En el marco del Plan México, se fomenta el diálogo con las autoridades estadunidenses con el objetivo de lograr la continuidad del T-MEC, bajo reglas de beneficio mutuo; se da seguimiento a las demandas de productores y representantes de las industrias nacionales; se invierte en proyectos de infraestructura y de modernización industrial, como la tecnificación del riego; además de promoverse incentivos fiscales a quienes decidan invertir en México y a la creación de nuevas empresas.

Esta semana, la presidenta de la República se reunió con representantes de la industria automotriz mexicana para la creación de una comisión intersecretarial, pues aporta 4.5% del PIB nacional. El mercado estadunidense es fundamental para este sector, dado que 29.1% de las exportaciones no petroleras a ese país provienen de dicha industria (INEGI, 26/01/2026). Igualmente, de acuerdo con la Industria Nacional de Autopartes, de enero a octubre de 2025, la proveeduría de autopartes mexicanas a Estados Unidos representó una participación de 43.8% y se exportaron al mismo país 87% de la producción de llantas.

Eh aquí la importancia de mantener un acuerdo comercial que se traduce en desarrollo industrial, nuevas empresas, generación de empleos vinculados directamente a la integración económica y, por lo tanto, bienestar para las familias de los tres países. Es una buena noticia que el T-MEC avance con cabeza fría y optimismo.

Lorenia Valles Sampedro - Senadora de la República