Buscando Corazones detecta cinco puntos positivos durante búsqueda en la presa El Comaquito
La jornada del 10 de octubre concluyó sin localizar restos humanos, pero el radar identificó al menos cinco puntos de interés. El colectivo solicitó maquinaria especializada para explorar zonas de difícil acceso por la profundidad y la presencia de rocas
Tras concluir la jornada de búsqueda especial en la presa El Comaquito el sábado 10 de octubre, Ramona Ayala Ortiz, líder del colectivo de rastreo Buscando Corazones Nogales, informó que el operativo finalizó sin hallazgos físicos inmediatos, pero con la detección de al menos cinco puntos positivos a través del radar de inspección.
La activista precisó que las labores de exploración confirmaron señales en el subsuelo del área; sin embargo, la gran profundidad del terreno y la abundante presencia de rocas impidieron las excavaciones. Ante esta situación, Ayala Ortiz lanzó una petición directa a la Secretaría de Marina para que brinde soporte especializado con maquinaria o equipo adecuado, con el objetivo de intervenir el fondo de la zona.
A pesar de no recuperar restos humanos en esta jornada, la líder resaltó que los participantes no regresan con las manos vacías, al destacar que durante la movilización lograron abrir nuevas brechas y trazar caminos de acceso. “La luz de la esperanza sigue intacta, cada paso en el terreno nos acerca a la verdad y nos reafirma que rendirse no es una opción”, expresó en su mensaje oficial.
El despliegue movilizó a un bloque sin precedentes de autoridades, activistas y ciudadanos, al precisar su profundo agradecimiento a figuras de los tres niveles de gobierno, entre ellos el gobernador Alfonso Durazo; los alcaldes de Hermosillo e Ímuris, Antonio Astiazarán y Jesús Leonardo García; así como a la vicefiscal Alicia Martínez y a Dante Talavera, de la Comisión Estatal de Búsqueda. También reconoció la cobertura de seguridad y logística a cargo de la AMIC, la Policía Estatal Fronteriza, SEDENA, Protección Civil y los directores de Bomberos de Hermosillo e Ímuris, Juan Francisco Matty y Ramón Ángel Castro.
A este esfuerzo se sumaron agrupaciones hermanas como Guerreras de Cajeme, el grupo por la Verdad y Justicia de los Desaparecidos, Familias de Trincheras, el colectivo de Altar y Madres con Promesas. De igual manera, universitarios de los planteles Vizcaya, CEUNO y UES acudieron para brindar soporte solidario y la comunidad en general, quienes demostraron empatía absoluta hacia la causa.
Con la firmeza que caracteriza al movimiento, la activista concluyó su reporte con una promesa irrompible: el amor por los desaparecidos supera cualquier adversidad y los recorridos continuarán hasta localizarlos.

