Oscar Monroy lleva el “Nogales Profundo” al Museo de Arte con 70 fotografías históricas

La exposición “La Vida en la Frontera” mostrará imágenes de la transformación de los barrios populares y las primeras viviendas de las periferias; las fotografías serán donadas al Archivo Histórico Municipal

Oscar Monroy lleva el “Nogales Profundo” al Museo de Arte con 70 fotografías históricas

El rescate visual de los barrios populares y las primeras viviendas construidas con palets de madera en las periferias será uno de los enfoques de una faceta inédita del catalogado como “Nogales Profundo”, esto por medio de las décadas de historia capturadas por las fotografías de Oscar Monroy Ávila, que compartirá de sus archivos personales para integrarse en el patrimonio de la ciudad, documentando una época donde pocos se adentraban a retratar la vida cotidiana de la frontera. 

Estas graficas históricas, serán el centro de la exposición fotográfica “La Vida en la Frontera”, que se inaugurará el próximo viernes 25 de septiembre a las 18:00 horas en el Museo de Arte de Nogales, en el marco del conocido como Fotoseptiembre de este 2026. 

Mi trabajo fotográfico es el Nogales Profundo, son las colonias populares, las colonias que apenas se comenzaban a formar en los años 80s, 90s, las primeras casitas hechas con racas de madera que les facilitaban en las fábricas donde trabajaban la mayoría de estas personas que habitaban estas colonias y cómo poco a poco pues se ha ido transformando la vida en la frontera, mencionó Monroy.

La muestra reunirá 70 piezas del maestro Oscar Monroy, quien donará formalmente al Archivo Histórico Municipal, sumando ya más de 130 imágenes entregadas de la ciudad en distintas etapas, además de que en el mismo espacio se exhibirán las 23 obras ganadoras y seleccionadas del segundo concurso municipal de fotografía, impulsado por los Estímulos Municipales para la Cultura y las Artes. 

Estas ventanas al pasado permitirán a los asistentes observar la evolución de una identidad fronteriza a través de diferentes generaciones, dejando de lado los temas comunes de las representaciones clásicas de la ciudad, sobre la línea divisoria o el ferrocarril, para enfocarse en la vida de los barrios y las nuevas narrativas de la ciudad. 

Ya sabemos que estamos de paso en esta vida y que lo que hicimos en toda nuestra juventud, en todo nuestro proceso creativo, no se tiene por qué quedar en los cajones, ni le tengo que heredar a mis hijos o a mis nietos, la tarea de que se pongan a hacer ellos después, lo que yo puedo hacer en vida todavía, que es recaudar todo este material, digitalizarlo y donarlo a donde debe de estar, a donde corresponde, que es al Archivo Histórico, porque es un tesoro, comentó.