Vecinos de Nogales convierten un rincón de la colonia Granja en punto de intercambio de libros

Un colorido dispensador ubicado en la calle Navojoa reúne literatura, textos académicos y material infantil, mientras promueve el hábito de leer y compartir conocimiento entre la comunidad

Vecinos de Nogales convierten un rincón de la colonia Granja en punto de intercambio de libros

En un rincón tranquilo de Nogales, específicamente sobre la calle Navojoa en la colonia Granja, ha florecido una iniciativa ciudadana que desafía la apatía y apuesta por la cultura; se trata de un pintoresco dispensador de intercambio de libros.

Un proyecto de lectura sin protagonismos, cobijado por un fresco y verde escenario de bambú, este pequeño mueble de madera color rojo se erige no solo como un depósito de historias, sino como un símbolo de confianza comunitaria, su funcionamiento fluye de manera natural y desinteresada.

No hay candados, registros, ni vigilancia, el objetivo es claro, directo y carente de afán de protagonismo, solamente invita a los transeúntes a participar en un ciclo interminable de conocimiento bajo la sencilla regla escrita en su techo: “Toma uno, Deja uno”.

El diseño del dispensador refleja la vitalidad y calidez de la iniciativa, sus costados oscuros, adornados a mano con coloridas flores, hongos y corazones, enmarcan mensajes inspiradores como “Hoy es un buen día para leer” y “Lea, sueña, comparte”. A través de su puerta de cristal se asoma una biblioteca viva, nutrida por la comunidad, con una oferta tan variada como los lectores deseen compartir.

Entre sus repisas se pueden observar textos clásicos e históricos, como el Poema de Mio Cid; obras de entretenimiento y biografías, como Bossypants de Tina Fey; literatura especializada y académica, abarcando desde matemáticas hasta contabilidad administrativa; además de material didáctico para los más pequeños, lo que asegura que las nuevas generaciones también tengan un espacio.

Sin buscar los reflectores, este rincón literario fomenta el intercambio cultural de manera completamente orgánica, es un espacio donde los vecinos comparten pedazos de su imaginación y conocimiento, que fortalecen el tejido social de Nogales, un libro a la vez; un proyecto que recuerda la premisa popular “aquel que roba no lee libros, y el que lee no roba”.