“Era insustituible”: periodistas y amigos rinden homenaje a Pablo Lechuga Bórquez tras su fallecimiento

Compañeros de micrófono, exalumnos y miembros de la comunidad resaltaron la valentía, profesionalismo y calidad humana del emblemático locutor nogalense, cuya trayectoria de más de cinco décadas marcó la historia del periodismo radiofónico en la región

“Era insustituible”: periodistas y amigos rinden homenaje a Pablo Lechuga Bórquez tras su fallecimiento

Un vacío irreparable en su familia, así como en la comunidad Nogalense, dejó este pasado miércoles el fallecimiento de un icono de la frontera, Pablo Lechuga Bórquez, el cual, dentro de su camino, ayudó a formar y establecerse a muchos trabajadores de los medios de comunicación, quienes compartieron como este generoso ser humano, marcó sus vidas, no solo en un nivel profesional, sino también personal, con su calidez, simpatía y llamado a la acción dentro de su trayectoria.

Por más de 35 años, Javier Espinoza se consideró muy unido a Pablo Lechuga, ya que en sus años de juventud e inicio de sus palabras al aire por medio de la señal de radio Xeny, les tocó ser unos de los fundadores junto a Joel Bojórquez, de los espacios de noticias más importante de la región, además de que, con él con el contacto, pudieron conocer sus vidas desde la soltería y ver crecer a sus respectivas familias.

Pues hablar de Pablo Lechuga es pura vivencia, puras cuestiones de esas. Pablo Lechuga en aquellos tiempos que hubo también pues situaciones muy difíciles en la ciudad donde la balacera, las muertes a diario en la calle, en la noche y él capeándose de las por decirlo así coloquialmente, capeándose de las balas y todo, pero él estaba en medio del acto que se estaba llevando a cabo y transmitía directamente el todo, cosas muy, muy ¿Cómo se puede decir? Pues sorprendentes para en esos momentos, pero él hacía el conocimiento al auditorio de Xeny con ese valor que siempre estar en medio de la noticia, así fueran balazos o fueran aplausos, él estaba ahí siempre pendiente. Y como historiador de Nogales, pues tenía una memoria. todavía actualmente todavía se le sorprendía él los recuerdos de muchísimos años atrás de los comercios, dónde estaban los comercios, quiénes eran los dueños de esos comercios. En fin, siempre hacía muy amena su historia de Nogales”  

Así mismo, José Manuel “Güerito” Rivas, recordó con cariño a ese compañero de estación, que en algún momento también fue su profesor en la escuela Jesús García Corona, que, por cerca de 40 años de trabajo diario, compartió de manera generosa su espacio y vivencias, con todo aquellos que lo buscaran, lo que, a su consideración, lo catapultó a ser un personaje conocido, que se encuentra ya tallado dentro de la historia y cultura local, además de que, sin duda alguna, es y seguirá siendo una de las personalidades más queridas por el público.

Bueno, pues creo yo que la comunidad, como tú bien lo dices, y todos nosotros como compañeros de él, pues fue una persona muy amable, fue una persona, todos tenemos nuestras anécdotas de todo, ¿verdad? Y Pablo Lechuga pues era un personaje muy querido, muy admirado por la comunidad de ambos Nogales y pueblos circunvecinos. Se ve extraño. Sí, claro, claro, porque su presencia dentro de lo que es la comunicación era un tic muy especial que él tenía para su información. 

Como un hombre multifacético, original y genuino, consideró a Pablo, Alejandro Encinas Arvayo, una persona que surgió del pueblo de Nogales, para destacar en muchos aspectos de su vida y quien fue ampliamente conocido por su labor dentro de la nota policiaca, la docencia y su aguerrida defensa del patrimonio local como historiador, alguien muy querido, que siempre imprimió un sello particular, que lo identificaba con la gente de esta ciudad.

Va a prevalecer según mi punto de vista esos recuerdos, esas anécdotas, en una época que será recordada por muchísima gente Pablo se ganó el aprecio, el reconocimiento de propios y extraños por su estilo tan singular de manejar la nota policiaca y pues él era parte ya del patrimonio, por así decirlo, de nuestra frontera. Queda para la posteridad de frases como esa de al parecer dijo Lechuga. Entonces así trataremos de recordarlo con todo lo bueno que él aportó a una industria tan importante como ha sido la radiodifusión, la televisión que contó y la presencia y el impacto de las redes sociales. Repito, Pablo le tocó una época extraordinaria de los noticieros en radiodifusión, lo recordaremos con afecto. 

Además de su etapa publica, Pablo también marcó una huella dentro de su entorno familiar desde pequeño, por lo que Nicolás Kyriakis, además de ofrecer un abrazo de consuelo a las familias Lechuga, recordó entre muchas anécdotas familiares, la primera vez que lo conoció, inquieto y observador, ya que en su momento la relación era estrecha entre el señor Tirso Lechuga y su esposa María Bórquez, padres del querido locutor, quien destacó su labor dentro de todas sus ocupaciones y su activo rol en la Sociedad Nogalense de Historia.

Un día que fui a la casa de ellos, él era un chamaco de 10 años ahí caminando en la casa junto con los muchachos jugando y correteándose y abriendo la puerta de alambre de la casa dejando que se metan las moscas y doña María gritándole ¡Ey! ¡Cierran la puerta! son los recuerdos de la inocencia de lo que es la vida. Era muy inquieto pero era siempre muy observador, siempre era muy observador y muy inquieto, le gustaba, le gustaba preguntar, le gustaba andar, era muy inquieto Pablo y lo demostró en su vida porque su manera de expresarse fue muy peculiar, muy muy sui generis, Pablo era una persona muy especial y tenía un estilo que muchos se lo reconocemos en el medio de comunicaciones aquí en Nogales estoy muy seguro que todos sus compañeros de trabajo, todos le reconocen y lo respetan su estilo como fue Pablo. 

Su hermano de cabina, como le gustaba llamarlo, será siempre recordado mencionó Raymundo Estrada Charles, quien compartió micrófonos con Pablo, en los últimos 7 años de una vida tras el micrófono a través de MAS Noticias, quien compartió con cariño que además del aprendizaje que le dejo, en ese tiempo se consolidó una entrañable amistad, que les permitió conocer los lados positivos del trabajo en los medios de comunicación, pero también cuestiones existenciales, anécdotas y su actuar siempre con la palabra correcta, que enriquecieron su tiempo juntos y quedará para la posteridad.

Ahorita que lo mencionabas por las características tan especiales que tiene don Pablo es insustituible tanto en el ámbito del periodismo, de la locución porque él era locutor, era maestro, era historiador, en ese ámbito de la historia plantarte con don Pablo en el centro de la ciudad era decirte, él narrarte con mucha elocuencia de quién era ese edificio, de qué giro comercial se daba, por eso es insustituible. No recuerdo conocer a alguien que tenga la historia que se llevó don Pablo y que seguramente nos dejó porque, ¿te acuerdas que nos decía que tenía un libro que quería que se publicara después de muerto? Entonces, para que veas cómo es conocer a don Pablo, incluso quisiéramos que su familia no olvide ese reto de publicar ese libro que seguramente ellos no tienen.
Insustituible la verdad, yo le puedo decir a la comunidad que don Pablo era insustituible, que hay tantas cosas que nos dejó por enseñanza que, por supuesto que quisiéramos otro Pablo Lechuga, pero es muy difícil.