Apuesta Banco de Alimentos por la educación nutricional en Nogales

A través de talleres, buscan que las familias adopten hábitos saludables y prevengan enfermedades desde el hogar

Apuesta Banco de Alimentos por la educación nutricional en Nogales

Más allá de la entrega de paquetes alimentarios, el Banco de Alimentos de Nogales ha consolidado su visión de transformar el bienestar comunitario a través de la educación. Bajo el liderazgo de su directora, Yomara Jacquez Pérez, la institución ha impulsado un programa de talleres diseñado para convertir la nutrición en un proyecto de vida y no simplemente en una meta pasajera.

En un esfuerzo coordinado por un amplio equipo de colaboradores, estos talleres buscan dotar a las familias nogalenses de herramientas prácticas para combatir enfermedades crónicas y mejorar su calidad de vida desde el hogar.

Para la nutrióloga Michelle Vargas, pieza clave en este engranaje educativo, la clave reside en la conciencia colectiva de la unidad familiar, al enfatizar que integrar hábitos saludables es la herencia más valiosa que un padre o madre puede dejar a sus hijos.

La especialista expone en sesiones formativas que, al hacer del bienestar una prioridad compartida, heredan a sus seres queridos el tesoro más valioso que redunda en la capacidad de vivir una vida plena, activa y consciente.

Los talleres no solo se enfocan en qué comer, sino en cómo mantener un estado de salud óptimo de manera duradera, desde el enfoque y esfuerzos del equipo abordan desde la selección de ingredientes hasta la importancia de la actividad física.

Los pilares de estos talleres incluyen sostenibilidad al crear hábitos que perduren a través de los años, así como la accesibilidad de aprovechar los recursos del paquete alimentario para crear menús balanceados y la salud óptima para prevenir padecimientos mediante una alimentación consciente para cada integrante del hogar, desde niños hasta adultos mayores.

Resaltan el compromiso institucional desde el Banco de Alimentos de Nogales al reafirmar así su antecedente histórico como un pilar de apoyo social, que evoluciona de la asistencia alimentaria básica a la capacitación nutricional de alto nivel.

Con este modelo, la institución asegura que cada familia participante no solo reciba sustento, sino el conocimiento necesario para asegurar un futuro más saludable y vibrante para la comunidad fronteriza, desde la premisa de continuar en su ruta por la mitigación del hambre y la promoción de la seguridad alimentaria en la región con el componente educativo como eje central de su impacto social.