Entre fe y denuncia, viacrucis visibiliza crisis migrante en la frontera
Con participación de comunidades de Sonora y Arizona, el evento impulsado por Iniciativa Kino para la Frontera destacó la dignidad humana y los desafíos que enfrentan los migrantes
Bajo el abrazador sol de la frontera, cientos de voces se unieron bajo la premisa de promover la dignidad humana durante el viacrucis organizado por Iniciativa Kino para la Frontera, evento que comenzó en la plaza 13 de marzo y se desarrolló por las calles cercanas al muro fronterizo, para ofrecer un espacio de reflexión y denuncia, donde el camino al calvario se entrelazo con las historias de miles de personas que buscan una nueva vida en el país del norte.
La jornada de fe y esperanza estuvo acompañada por el Obispo de la Diócesis de Nogales, Mons. José Luis Cerra Luna, quien junto a otros sacerdotes, marchó con el contingente en punto de las 10:30 hacia el centro de ayuda, en el evento se destacó la presencia de voluntarios, parroquias de ambos Nogales y comunidades religiosas subrayó el carácter binacional de esta manifestación, recordándole a la sociedad que la solidaridad no conoce de barreras físicas ni políticas en acompañamiento a los más vulnerables.
Un aspecto destacado de la jornada fue la gran cantidad de participación juvenil, conformada por estudiantes de colegios católicos y otros grupos religiosos de ambos Nogales, siendo los jóvenes quienes se integraron activamente al recorrido portando pancartas, en donde se compartieron mensajes de esperanza y también de denuncia sobre las situaciones que sufren los migrantes, además de la necesidad comunitaria de proteger a todos los seres humanos en su paso por la frontera.
Como cada año, el carácter binacional del evento se hizo evidente con la llegada de voluntarios y fieles provenientes tanto de Sonora como de Arizona, ya que esta unión de comunidades de ambos lados de la frontera permitió que el viacrucis se convirtiera en una zona de encuentro en la oración colectiva, sirviendo como puente de apoyo moral para las familias separadas por las políticas. Migratorias.
A lo largo de cada una de las estaciones, se reafirmó la simbología de que, como los hermanos migrantes, Jesús también fue un migrante y de la misma forma que el nazareno, las personas en movilidad, se ven forzados de salir de su lugar de origen, comparando las caídas con los obstáculos físicos y legales que los caminantes encuentran en su ruta, donde el agotamiento y la falta de recursos convierten esta acción en un literal calvario.
De la misma forma, dentro de estas paradas, se recuerda a aquellas personas que han perdido la vida en la zona fronteriza o han sido víctimas de abusos, por lo que la simbología del sacrificio se enfocó en la pérdida de identidad y de derechos que sufren los migrantes, haciendo un llamado a la comunidad para no ser indiferentes ante el dolor ajeno y reconocer la dignidad inherente a cada ser humano que busca una vida mejor.
