Laudería da voz a migrantes en Nogales a través de la música

En un albergue fronterizo, la creación artesanal de instrumentos se convierte en una oportunidad de empleo y en un reflejo de las historias de quienes esperan cruzar la frontera

Laudería da voz a migrantes en Nogales a través de la música

El taller de laudería en la Casa de Misericordia es, para Rosario Veira, el taller de sus sueños, un espacio donde la madera, que antes solo usaba para alimentar el fogón, hoy se transforma en instrumentos que narran historias de esperanza y movilidad humana. 

Desde hace nueve meses, Rosario lidera este proyecto que nació con la llegada de un benefactor estadounidense, quien presentó la idea a la directora Lika para ofrecer una alternativa de ocupación y sustento a quienes se encuentran en espera de cruzar la frontera. 

Llega un americano, un ángel gigante para mí, una persona que viene de Estados Unidos y trae el proyecto, entonces se los presenta a Lika, a la madre Lika, y lo aceptan, aceptan el proyecto, empiezan principalmente, empezaron ocho personas, ocho personas, entre ellas dos mujeres, que era Valeria, y una servidora, de los cuales ya no está más que yo y José, somos los dos que seguimos aquí en el proyecto, mencionó Veira. 

Lo que inicio con un ensamblaje sencillo de pieza prefabricadas, parecidas a un rompecabezas, ha evolucionado gracias a la gestión de herramientas especializadas de capacitación, por lo que actualmente, el equipo tiene la capacidad de fabricar cada ukelele desde cero, un proceso artesanal que toma entre dos y tres semanas por piezas para alcanzar los estándares de calidad que hoy ofrecen al público. 

Además del valor musical, cada instrumento funciona como un lienzo donde los fabricantes plasman su propia realidad, con pinturas que decoran las cajas de resonancia expresan el sentido de la migración y la situación de quienes habitan el albergue, convirtiendo cada pieza en un testimonio artístico de su tránsito por un estado de movilidad contante. 

Yo les diría que yo ofrezco una pieza de calidad y que detrás de cada pieza, pues hay muchos sueños, no solo de mí, sino también de mi equipo. Mi equipo se maneja por equipo, yo soy principalmente la encargada, pero detrás de mí hay más personas y está más que nada una persona que para nosotros es un ángel, porque siempre nos ha apoyado. Que regularmente, anteriormente en este lugar no había un medio de empleo y ahorita lo tenemos. Y que cada pieza que tú compras, que tú aportas, más allá de decir, ¡ay, lo compré! Detrás de eso hay un apoyo, tanto para la casa como para las personas, que nos da la esperanza para seguir nosotros esperando el tiempo y que el señor Trump decida dejarnos pasar, relató.