Historias de lucha y esperanza surgen desde casa de rehabilitación femenil

Andrea, Elizabeth y Marta comparten su proceso de recuperación y se preparan para capacitarse como consejeras, con el objetivo de apoyar a quienes enfrentan problemas de adicción

Historias de lucha y esperanza surgen desde casa de rehabilitación femenil

Detrás de los muros de “Casa Albergue contra Adicciones A.C. Femenil”, tres historias de lucha y esperanza emergen para invitar a la comunidad a un cambio de vida, libre de consumo y con una red de soporte.

Andrea, Elizabeth y Marta, quienes alguna vez perdieron su estabilidad y su familia en las calles, hoy se preparan para certificarse como consejeras en adicciones en el próximo taller que se llevará a cabo del 17 al 21 de marzo.

Para estas mujeres, la rehabilitación no solo ha sido dejar el consumo, sino reconstruir su identidad, al aprovechar la oportunidad que les ofrece la directora del centro, Clelia Trevizo, de recibir este beneficio.

Elizabeth, madre de cuatro niñas de entre 5 y 10 años, comparte la crudeza de su pasado: “Perdí mi matrimonio, mi casa y mi estabilidad; estoy a punto de perder la patria potestad de mis hijas si no agarro el rollo.” Para ella, este curso es la última oportunidad para recuperar su hogar.

Tengo 27 años, más de la mitad de mi vida en la adicción. Yo me casé, yo tenía mi familia, yo tenía un matrimonio, lo cual perdí por andar en la adicción, por seguir de aferrada a querer consumir; ahorita pues, como dicen, la familia se enfada por seguir en la adicción, expuso.

Por su parte, Andrea, con 29 años y 13 de ellos en consumo, ve en la certificación una forma de "regresar la dádiva", ya que "la consejería es para encaminar a otras usuarias, para darles un caminar estable y una buena abstinencia", explicó con orgullo.

La consejería es para encaminar a las usuarias, usuarios o usuarias, para un buen crecimiento de habilidades, que es como los temas de red de apoyo, habilidades para la vida... para darles un caminar estable y para tener una buena abstinencia; para mantenerse limpio y pues, enseñarles lo que yo he aprendido también, dijo.

Marta, quien también ha pasado por múltiples centros de rehabilitación, destacó que la adicción le "arrancó las emociones", pero hoy su enfoque está en el futuro: "Me sirve para ponerme metas a corto, mediano y largo plazo y para ayudar a otros que todavía sufren."

Bajo la dirección de Clelia Trevizo, este centro busca no solo rehabilitar, sino profesionalizar a quienes han vivido la enfermedad de la adicción, convirtiéndolas en red de apoyo para otros. El taller de consejería estará abierto al público general, con la premisa de reafirmar que en Nogales las vidas sí se pueden restaurar.