Invitan a fortalecer la fe en el inicio de la Cuaresma en Nogales

Durante el mensaje por el Miércoles de Ceniza, el obispo de la Diócesis destacó la importancia del ayuno, la escucha y la dimensión comunitaria como pilares para un crecimiento espiritual profundo en este tiempo litúrgico

Invitan a fortalecer la fe en el inicio de la Cuaresma en Nogales

Con motivo del inicio de la Cuaresma, el Obispo de la Diócesis de Nogales, José Luis Cerra Luna, envió un mensaje de afecto y reflexión a la comunidad católica, al instar a las y los fieles a aprovechar este periodo de 40 días como una oportunidad de renovación espiritual y encuentro con la fe.

Durante su intervención, el líder eclesiástico destacó que el Miércoles de Ceniza marca el comienzo de un camino de conversión, al citar el mensaje del Papa León XIV para este 2026, Cerra Luna enfatizó la importancia de colocar el “misterio de Dios” en el centro de la vida diaria para evitar que el corazón se pierda entre las distracciones y preocupaciones cotidianas.

El Obispo recordó los tres pilares fundamentales que dicta la liturgia para este tiempo: limosna, oración y ayuno. Al hacer eco de las enseñanzas del Santo Padre, indicó el ayuno no solo como una privación física, sino como una metáfora de la limitación humana y el hambre espiritual de plenitud.

La palabra de Dios nos recuerda en la liturgia del Miércoles de Ceniza la triple vía que hemos de recorrer a lo largo de estos 40 días: limosna, oración y ayuno. El Santo Padre destaca este año de un modo especial el ayuno, junto con la escucha y la dimensión comunitaria de la Cuaresma, dijo. 

Reflexionando sobre el ayuno con el Santo Padre, podemos caer en la cuenta de que la experiencia del hambre, no solamente la física, sino sobre todo la que tiene que ver con nuestra realidad de limitación acompañada de un permanente deseo de plenitud, nos lleva a ponernos en camino en la búsqueda de ser colmados completamente, agregó.

El Obispo extendió su bendición a la comunidad nogalense, deseándoles un tiempo de Cuaresma provechoso, que permita acoger la gracia divina y caminar hacia la plenitud espiritual.