Joven de 16 años resulta herido en pelea multitudinaria en el Panteón del Rosario

Un hombre fue lesionado con una roca en el fraccionamiento La Mesa y una mujer golpeada en la colonia Centro, en hechos separados atendidos por la Policía Municipal. Ambas víctimas fueron certificadas médicamente con lesiones que no ponen en riesgo la vida.

Joven de 16 años resulta herido en pelea multitudinaria en el Panteón del Rosario

Un adolescente de 16 años permanece en estado crítico tras ser apuñalado en medio de una pelea masiva que estalló entre grupos de jóvenes durante una fiesta clandestina en las inmediaciones del panteón Del Rosario, en pleno corazón de la ciudad fronteriza.

La alerta llegó a las 01:35 horas, cuando el C5 recibió múltiples llamados de vecinos alarmados por gritos y disparos de bengalas. Elementos de la Policía Municipal llegaron al Hospital IMSS Bienestar apenas minutos después, donde encontraron al joven tendido en una camilla, con sangre manchando su camiseta y la respiración entrecortada. Su madre, Carolina G., de 33 años, lo identificó entre lágrimas: “Me llamó con la voz rota, diciendo que lo habían clavado. No pude creerlo. Él solo quería divertirse, no pelear”.

Según su relato, el muchacho estaba en la cancha de básquet de la colonia Reforma, junto al panteón, cuando una discusión entre dos grupos se volvió violenta. Uno de los involucrados, identificado como un joven de 19 años con antecedentes menores, sacó un machete que había llevado “por si acaso”. En cuestión de segundos, el adolescente recibió un golpe profundo en el costado izquierdo, justo debajo de las costillas. “Lo vi caer como un saco de harina. Nadie lo ayudó. Todos corrieron”, dijo una testigo que pidió mantenerse en el anonimato.

El joven fue trasladado en un taxi por un amigo, sin ambulancia, porque “nadie quería meterse en eso”. En el hospital, los médicos confirmaron lesiones en abdomen y tórax posterior: un órgano comprometido, sangrado interno y riesgo inminente de infección. Su pronóstico es reservado. “No sabemos si va a salir de esto. Ya perdimos a uno así el año pasado”, confesó un enfermero en el pasillo, mientras cargaba bolsas de suero.

La riña, que duró menos de siete minutos, dejó al menos cinco heridos menores y decenas de huérfanos de la noche. Las cámaras de seguridad del panteón no funcionaban. Las patrullas llegaron cuando ya no quedaba nadie. Solo quedaron botellas rotas, zapatos abandonados y un machete ensangrentado, abandonado entre las tumbas.

En las redes sociales, videos cortos circulan con el sonido de risas y gritos, titulados como “fiesta en el panteón”. Nadie se detiene a pensar que detrás de cada clip hay una madre llorando, un padre que no duerme, y una ciudad que ya no sabe qué hacer con sus hijos.