Más que una película: iniciativa social acerca el cine gratuito a la niñez de Nogales
Con funciones cada cuatro meses para grupos de hasta 300 menores, el programa coordinado por Gustavo Ibarra y Cinépolis ha beneficiado a miles de niños, promoviendo inclusión, recreación y fortalecimiento del tejido social en la frontera
Desde casi una década, la magia del cine ha llegado de manera gratuita a miles de niños en Nogales, Sonora, gracias a la iniciativa “Vamos al cine con Cinépolis”, promovida principalmente por Gustavo Ibarra, quien ha servido principalmente con el conducto de este programa en la frontera, con la principal intención de dar a los pequeños la experiencia completa que, en muchos casos, nunca han tenido la oportunidad de entrar en una sala cinematográfica profesional.
El programa de acuerdo con Ibarra opera bajo un esquema de colaboración en donde la empresa de cine facilita el acceso a sus instalaciones, mientras junto a un grupo de persona se coordina la logística con escuelas primarias y organizaciones sociales, trayendo regularmente grupos de 300 niños cada cuatro meses, aunque en años anteriores la demanda ha llegado a superar las expectativas, obligando a este complejo a abrir salas adicionales para no dejar a ningún pequeño fuera.
Independientemente de que yo soy el conducto, porque me dan la oportunidad de poder traer normalmente 300 niños cada 4 meses, eso es lo que hacemos. Ha habido ocasiones que hemos traído hasta 600 niños y en una ocasión fueron 1200 sin haber querido, pero pues, en fin, así se dio. Hace aproximadamente 8 años eso nos pasó. Gracias a Dios salimos librados. Cinépolis se portó de maravilla porque tuvo que abrir otras dos salas más para poder atender a los niños. Hubo un malentendido, pero ellos apechugaron y les dieron entrada a todos esos niños, comentó Ibarra.
Mencionó la dinámica del evento asegura que los asistentes disfruten de la función con palomitas y refrescos sin costo para las familias, para Ibarra, ver la reacción de los menores a la salida de la función es la mayor recompensa, pues se genera un ambiente de gratitud y asombro que impacta tanto a los estudiantes como a sus maestros y padres de familia que los acompañan en esta jornada especial.
Además del sector escolar, el programa tiene una vertiente inclusiva de gran impacto, ya que se extiende la invitación a organizaciones que atienden a niños con discapacidad, buscando la recreación y la cultura sea accesibles para todos los sectores de la población, independientemente de sus condiciones físicas o situación económica, reforzando el tejido social de la ciudad.
Ahorita me comentaban, como me lo han comentado montones de veces en los proyectos, de que hay mamás o hay niños que dicen que nunca habían venido. Unas mamás ahorita, yo nunca había tenido la oportunidad de traer a mis niños y los voy a traer ahora gracias a ustedes. Se lo dijeron a las maestras, ellas me los comentaron a mí. A la salida yo normalmente soy de los que se detienen y me quedo hasta que ellos salgan. Yo no dejo que entre un niño más ni tampoco que salga un niño más, independientemente que me ayuden los papás, mencionó.
Ibarra hizo un llamado a otras empresas locales o estatales para que se inspiren en este modelo de responsabilidad social, ya que, según el activista, este tipo de acciones no solo benefician a la comunidad, sino que fortalece la imagen de los comercios ante la ciudadanía.