Las dos fundaciones creadas por la fortuna Gelman y cómo operan

Reglas y cláusulas que no se cumplen quedan en evidencia en el actuar de éstas

Las dos fundaciones creadas por la fortuna Gelman y cómo operan

La fortuna acumulada por Jacques y Natasha Gelman, ahora en gran medida integrada en dos organizaciones sin fines de lucro de Nueva York, ha sido fuente de millones de dólares en salarios para quienes participan en la gestión de las entidades.

Primero, una explicación de cómo funcionaron las fundaciones. Aquí se explica cómo se han manejado los activos de la pareja desde la muerte de Natasha en 1998:

El dinero del testamento de Natasha se destinó a realizar pagos durante 10 años a una variedad de familiares, trabajadores domésticos de los Gelman, abogados y amigos, tras una serie de batallas judiciales en Estados Unidos, como lo muestran los registros judiciales.

Los fondos sustanciales restantes se han integrado en dos asociaciones sin fines de lucro, conocidas en Estados Unidos como organizaciones exentas de impuestos 501(c)(3), que operan bajo la supervisión del Internal Revenue Service (Servicio de Impuestos Internos o IRS por sus siglas en inglés). Hoy existen dos millones de tales fundaciones en Estados Unidos.

La Jacques and Natasha Gelman Foundation, fundada en 2014, recibió sus fondos iniciales de una corporación de Liechtenstein establecida por los Gelman décadas antes. La declaración de impuestos de 2023, mostró activos de 31.7 millones de dólares, un valor de mercado de 41 millones e ingresos de 2.2 millones.

La fundación ha otorgado más de 20 millones de dólares en subvenciones desde 2016 con beneficiarios que incluyen al Metropolitan Museum of Art, la New York, Public Library y la American Red Cross. (Registros adicionales muestran desembolsos desde un fideicomiso que data de 2005.) Su misión es “proporcionar apoyo a artistas visuales emergentes y a las artes”. Según su sitio web, solo una única subvención ha sido otorgada a una entidad mexicana.

La segunda entidad, Fundación Vergel, fue creada en 1998 y estuvo a cargo de administrar la Gelman Latin American Collection (GLAC), propiedades Gelman en la Ciudad de México y una mansión en Cuernavaca, Morelos, que es habitada por Robert Littman y su esposo Sully Bonelly.

Entre otras agendas, las dos fundaciones han sido generosas con sus administraciones.

Divulgaciones parciales hechas en presentaciones al Internal Revenue Service muestran al menos 2.8 millones de dólares en desembolsos por la Jacques and Natasha Gelman Foundation, que no muestra miembros del consejo.

Los registros fiscales previos a 2013 no están disponibles cuando la fundación fue clasificada como un “trust” o fideicomiso bajo la ley estadounidense.

La Fundación Vergel, que administró la colección durante 25 años antes de su venta a la familia Zambrano, había valorado la Gelman Latin America Collection en el rango de 5 millones de dólares, una fracción de su valor real, durante años.

El principal ejecutivo, tesorero y secretario de Vergel es John B. Koegel, un miembro no remunerado de la junta, cuyo bufete de abogados ha realizado extensos trabajos pagados para la fundación. Koegel es un importante abogado de artes y entretenimiento y ha sido un actor principal para la fundación.

Littman y Bonnelly, percibieron 200 mil y 100 mil dólares, respectivamente, de 2020 a 2024. En 2025 declararon remuneraciones por 21 y 42 mil dólares, respectivamente. Desde su creación hasta ahora, Vergel ha pagado más de un millón de dólares en salarios.

Las organizaciones sin fines de lucro requieren un propósito exento específico (caritativo, religioso, educativo, científico, literario, etc.) y una cláusula que establezca que los activos deben ir a otra 501(c)(3) si se disuelven, y no a individuos.

El IRS, en teoría, analiza la conducta de todas esas entidades.

Entre las reglas:

•    No se pueden destinar ganancias o activos en beneficio de los integrantes, que incluye a fundadores, directores o funcionarios.

•    Deben celebrarse reuniones regulares con actas documentadas y políticas de conflicto de interés articuladas.

•    Los miembros pueden ejercer cierta abogacía, pero no puede ser una actividad principal.

•    La organización sin fines de lucro debe servir a un interés público amplio, no a un grupo privado.

•    El IRS debe aprobar la liquidación de activos monetarios importantes o la transferencia a otra organización benéfica.

Un examen de los reportes de las dos fundaciones, sin embargo, revela que Littman, Bonnelly y miembros de la junta han recibido jugosos beneficios por sus roles.

Entre ellos:

Aunque existen reglas estrictas que rigen el uso personal de bienes de organizaciones sin fines de lucro, Littman tiene un condominio en la Ciudad de México, así como la mansión en Cuernavaca que perteneció a Jacques y Natasha Gelman como su dirección personal. Generalmente, tal arreglo debería clasificarse como “ingreso” a efectos fiscales. Cabe señalar que el testamento de Gelman de 1993 establecía que ambas residencias mexicanas debían venderse y destinar los ingresos de la venta a dos empleados domésticos de su confianza y al mantenimiento de la Colección en México.

Por Jesús Ibarra y Keith Rosenblum

Para entender mejor: Presidenta Sheinbaum, expropie y nacionalice la Colección Gelman