La confianza ciudadana: un reto para gobernar

Según la encuesta, la ciudadanía reconoce avances en trámites administrativos, donde 70.6% se declara satisfecha, y en educación pública, con 62.6%

La confianza ciudadana: un reto para gobernar

El INEGI presentó los resultados de la Encuesta Nacional de Confianza en la Administración Pública (ENCOAP) 2025, un instrumento que nos permite entender cómo la ciudadanía percibe a sus instituciones y qué tan sólida es la relación entre gobierno y sociedad. No son simples porcentajes: son señales que marcan el rumbo de la gobernanza democrática.

La encuesta revela que 60% de los mexicanos confían en la mayoría de las personas, pero cuando se trata de gobiernos municipales, la confianza apenas alcanza 47%. En contraste, las Fuerzas Armadas concentran 75.9% de confianza, mientras que los partidos políticos apenas 33.7%. Esta disparidad nos obliga a reconocer que la legitimidad se construye con hechos y resultados tangibles, no con discursos.

Otro hallazgo relevante es la percepción de corrupción: 84.9% de los ciudadanos cree probable que un servidor público acepte dinero para acelerar trámites. Este dato nos recuerda que la transparencia y la rendición de cuentas no pueden ser opcionales, sino prácticas cotidianas.

Según la encuesta, la ciudadanía reconoce avances en trámites administrativos, donde 70.6% se declara satisfecha, y en educación pública, con 62.6%. Sin embargo, también se observa que en temas como apertura y participación ciudadana aún hay retos: solo 44.7% considera probable que el gobierno tome en cuenta opiniones expresadas en una consulta pública, y apenas 35.7% cree que un legislador respondería a inquietudes ciudadanas. Estos resultados muestran que fortalecer los canales de diálogo y escucha es una tarea pendiente que debe atenderse con prontitud.

La ENCOAP también mide expectativas hacia el futuro: menos de la mitad confía en que el gobierno equilibrará intereses de generaciones actuales y futuras, y solo 40.8% cree que México reducirá emisiones de gases de efecto invernadero en la próxima década. La ciudadanía percibe limitaciones en la capacidad del Estado para enfrentar desafíos globales.

Los resultados de la ENCOAP deben ser aprovechados por servidores públicos y actores políticos como herramientas de planeación. No basta con conocer las cifras: hay que traducirlas en propuestas concretas que fortalezcan la confianza ciudadana. Esto implica diseñar políticas basadas en evidencia, priorizar recursos en los sectores más rezagados y comunicar con claridad los avances. Cada indicador es una oportunidad para demostrar que las instituciones pueden responder con eficacia y sensibilidad a las demandas sociales.

La confianza ciudadana es la base de la democracia. Los resultados de la ENCOAP son una brújula que nos recuerda que gobernar con responsabilidad significa escuchar, responder y construir bienestar real. Cada dato es una oportunidad para demostrar que las instituciones pueden transformarse en aliadas de la sociedad. La confianza no se decreta: se gana con hechos verificables 
y con servicios que respondan a las necesidades de la gente.

Julio César Chávez Coronado