Quedan dos hombres a disposición del Ministerio Público tras altercado con policías

Un conductor de 26 años fue detenido por circular sin luces y presentar segundo grado de ebriedad, de acuerdo con el reporte policial. Un segundo hombre, de 34 años, también fue asegurado tras intervenir para impedir el arresto

Quedan dos hombres a disposición del Ministerio Público tras altercado con policías

Un conductor ebrio fue detenido por la policía de Tránsito Municipal al conducir sin luces por calles dela colonia Nuevo Milenio en Nogales, Sonora, donde otra persona que intentó evitar el arresto de manera agresiva también fue retenida y puesta a disposición de las autoridades ministeriales. 

De acuerdo con el reporte policial fue a las 02:30 horas que elementos preventivos al encontrarse realizando recorridos de prevención y vigilancia por la calle Tíber, de la colonia en mención observaron un sedán, Chrysler, color gris, con placas de afiliación, que circulaba sin las luces.

Al marcarle el alto el conductor hizo caso omiso a las indicaciones y continuando su marcha hasta ingresar a la calle Circuito Terra, donde finalmente se detuvo el de nombre Jesús Ángel "N", de 26 años de edad, quien al hablar con los agentes despedía un fuerte olor a alcohol.

Por tal motivo le solicitaron que descendiera de la unidad, negándose a hacerlo y comenzando a lanzar amenazas de muerte contra los agentes, manifestando pertenecer a un grupo del crimen organizado.

Se informó que, en ese momento, varias personas salieron de un domicilio cercano y comenzaron a amenazar a los oficiales, por lo que solicitaron apoyo de otra unidad policial. Fue al intentar el arresto del conductor, que otra persona de nombre Ramón Heriberto "N", de 34 años de edad, intervino de manera agresiva intentando impedirlo, por lo que también fue asegurado.

Una vez a bordo de la unidad oficial, este último comenzó a lanzar patadas e intentó lesionar a una agente, siendo necesario controlar sus movimientos para evitar agresiones.

Ambos detenidos fueron trasladados para su valoración médica, siendo diagnosticados en segundo grado de ebriedad, trasladados al Centro de Atención Temprana (CAT), donde quedaron a disposición de un ministerio público.