Tres nogalenses brillan en el campeonato nacional de handball que conquistó Sonora
Elías Gabriel Ortiz, Williams Gómez y Kevin Alejandro Sánchez, alumnos de la Secundaria 76 e integrantes del Club Deportivo de Handball Nogales, fueron parte del equipo que se llevó el oro nacional
La supremacía del balonmano juvenil tiene nombre y apellido: Sonora. Tras un torneo donde el dominio, la disciplina y la táctica fueron la constante, la Selección Sonora Infantil se consagró como el monarca absoluto del Campeonato Nacional Infantil de Handball 2026, al derrotar en una vibrante gran final al selectivo de Aguascalientes con un contundente marcador de 23 a 12.
El equipo sonorense demostró carácter de principio a fin, con victorias de amplias ventajas en cada uno de sus compromisos, el combinado estatal dejó claro que el trabajo, la preparación física y la inquebrantable unión del vestidor eran la receta perfecta para llevarse el oro a casa.
El orgullo de Nogales en la duela
El talento de Nogales fue un pilar fundamental para la consecución de este título, con la participación de tres jóvenes talentos fronterizos integrados con Elías Gabriel Ortiz Vázquez, Williams Gómez Escalante y Kevin Alejandro Sánchez Monreal, todos alumnos de la escuela secundaria 76 ubicada en el sector San Miguel e integrantes del Club Deportivo de Handball Nogales.
La táctica como una Muralla defensiva infranqueable
Si bien la ofensiva fue espectacular, los campeonatos se ganan desde la defensa, expuso la representación de la Academia de Handball Berrenditos, sede de la selección estatal, el éxito sonorense se cimentó en un sistema defensivo inquebrantable con la formación 6-0, una auténtica muralla en la primera línea que asfixió a los rivales durante toda la competencia.
Así como la actuación bajo los tres palos, cuando los adversarios lograban penetrar la barrera defensiva, se topaban con la segunda aduana, unos porteros con una participación extraordinaria que mantuvieron el arco protegido en los momentos de mayor tensión.
Por su parte, el equipo de Aguascalientes demostró ser un digno rival, comandados por un cuerpo técnico audaz, buscaron descifrar el cerrojo sonorense al emplear una gran variedad de variantes tácticas. Desde defensas 3-3 abierta y cerrada, hasta marca personal, 4-2 y 5-1, los hidrocálidos mostraron preparación y una enorme determinación, al competir hasta el último segundo del reloj y ganándose el respeto total de la afición y del equipo campeón.
Los héroes de la gran final
El peso ofensivo en el partido por el título estuvo bien distribuido, al destacar el trabajo colectivo detrás de cada anotación con sus protagonistas: el número 7 Alejandro Romero, con 10 goles; el número 2 Christopher Bermúdez, con 5 goles; el 10 Cristian Vázquez, con 3 goles; el 11 Elías Ortiz, 3 goles y el 17 Williams Gómez, con 2 goles.
“Cada gol fue importante, pero detrás de cada anotación hubo un equipo completo trabajando, defendiendo, corriendo y luchando por el mismo objetivo. Este campeonato pertenece a todos”, expuso el representativo.
Más allá del oro
Este campeonato no se construyó en una semana de torneo en Veracruz; es la culminación de meses y años de madrugadas, disciplina, llanto y compromiso. La victoria es un reconocimiento al corazón de cada jugador que supo levantarse después de cada error y confiar ciegamente en su compañero.
Asimismo, el triunfo pertenece a padres y madres de familia y aficionados, cuyo sacrificio y apoyo incondicional, tanto desde las gradas en Córdoba como a la distancia desde Sonora, hicieron posible esta inolvidable experiencia.
Hoy, Sonora no solo celebra una medalla de oro, celebra el compañerismo y el crecimiento de un grupo de niños que han demostrado a todo México que, cuando se trabaja en equipo, los sueños se vuelven realidad y, dejan claro para el resto del país: esto no es el final... es apenas el comienzo.


