Celebran Misa Fronteriza 250 con mensaje de unidad, fe y apoyo a las personas migrantes
Líderes de la Iglesia católica y cientos de feligreses participaron en una jornada binacional entre Nogales, Arizona, y Nogales, Sonora, para fortalecer los lazos de fraternidad y solidaridad
Con la fuerza de la fe y un mensaje de fraternidad, cientos de feligreses y lideres católicos transformaron la frontera en un puente de unidad durante una Misa Fronteriza 250, un evento binacional, enmarcado en el 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos, el cual buscó visibilizar la dignidad humana y las aportaciones fundamentales de la comunidad migrante a la sociedad de ambos países, en donde se mencionó que el juicio final de la humanidad se basará en los momentos de acompañamiento y hermanamiento al extranjero.
La jornada histórica contó con la participación de elementos claves en la frontera de la iglesia católica, entre ellos se encontró monseñor James Misko, obispo de Tucson, monseñor John Dolan, obispo de Phoenix, el arzobispo de Santa Fe, John Weste, monseñor Mark Seitz, obispo de El Paso y el obispo emérito Gerald Kicanas, mientras del lado de Mexico, se unieron los obispos de Nogales, monseñor José Luis Cerra Luna y de Mexicali, Enrique Sánchez Martínez.
Las actividades comenzaron con una conversación publica sobre los desafíos de la migración seguida de una misa en la iglesia de Sagrado Corazón en Nogales, Arizona, en donde el obispo de Tucson, explicó que el propósito de reunir a la comunidad y a los pastores de las diócesis fronterizas, fue mantener de forma viva el concepto de solidaridad católico, ya que para el clero, este encuentro representó una vía para exigir de manera unánime una reforma migratoria comprensiva y justa que responsa a la realidad del país.
Tras concluir la ceremonia, los asistentes iniciaron una procesión hacia México, en donde fieles y sacerdotes cruzaron la línea internacional rezando el radio de manera bilingüe, uniendo las voces de ambas naciones en un solo camino de oración y reflexión sobre la seguridad y la paz que buscan quienes dejan sus hogares.
El recorrido llevó a los asistentes hasta la parroquia de la Purisima Concepcion en Nogales, Sonora, en donde compartieron breves oraciones en silencio ante el altar y reforzaron los lazos espirituales que superan cualquier barrera geográfica o política antes de continuar su camino al Albergue de Iniciativa Kino para la frontera, en donde los obispo y la comunidad migrante compartieron una cena, cerrando el día con una convivencia directa con aquellos que buscan una vida digna.


