“El Chuchi”, un legado familiar que mantiene viva la tradición de los radiadores en Nogales

Con más de tres décadas al frente de su propio taller, Jesús Francisco Sánchez González comparte una historia de esfuerzo, aprendizaje y valores que hoy continúa junto a hijos, yernos y sobrinos, adaptándose a la evolución de la industria automotriz

“El Chuchi”, un legado familiar que mantiene viva la tradición de los radiadores en Nogales

En Nogales, Sonora, hay historias que se forjan con esfuerzo, constancia y un profundo amor por la familia. Una de ellas es la de Jesús Francisco Sánchez González, mejor conocido como “El Chuchi”, quien desde hace más de cuatro décadas ha dedicado su vida al oficio de los radiadores. 

Su taller no solo ha sido un espacio de trabajo, sino también el lugar donde se construyó un legado de honradez, responsabilidad y confianza que hoy continúa junto a sus hijos, yernos y sobrinos.

El servicio, reconstrucción e instalación de radiadores automotrices ha sido su forma de vida trabajo con el cual pudo sacar adelante a su familia, su esposa, cuatro hijos y cinco nietos que son su motor de vida.

Soy de aquí de Nogales, aquí nací, aquí crecí aquí está mi familia, mi esposa, cuatro hijos, cinco nietos, todo pues, muy bonita familia…Yo inicié este trabajo, se puede decir, hace 41 años, casi 42 años, empecé en un negocio que ya no existe. 

Pues me inicié en este trabajo con la invitación que me hizo mi hermano mayor a él no le gustó mucho el oficio y pues a mí sí me gustó, no tuve muchos estudios que digamos, la secundaria nada más.

Pero pues me inicié en esto y me gustó y hasta la fecha tengo ya 32 años y medio con mi negocio propio. Yo duré muchos años en la calle Maclovio Herrera, ahí duré 20 años para ser más exactos. 

Aquí en la calle Jesús García, ya tengo 12 años y medio y pues aquí conmigo trabaja mi familia, que es mi hijo, mi yerno que sé que tiene muchos más años que mi hijo y un sobrino, ellos son los que se encargan ahora, ahorita de hacer el trabajo que yo empecé, que yo inicié, y pues les tengo mucha confianza a ellos.

El amigo “Chuchi”, como es conocido detalla que su legado está basado en la honradez y en la garantía de su trabajo, confianza que agradece a todos sus clientes de ambos Nogales.

Estoy bien agradecido con todos mis clientes y amigos que, sin echar mentiras, tengo muchísimos clientes, muchos amigos y pues bien agradecido primero que nada con mi Diosito, muchas gracias a mi Diosito y pues de eso hemos estado sobreviviendo, por llamarlo de alguna manera.

Y no sé hasta cuándo sigamos aquí, hasta que mi Diosito quiera, vamos a seguir y que nuestros clientes nos sigan dando su confianza, porque si no hay confianza de cliente, pues simplemente no hay trabajo así de sencillo, son 32 años con mi taller propio.

Yo considero que la confianza de mis clientes yo me la gané pues a base de honradez, de responsabilidad, siendo honesto pues, siendo honesto con ellos, con nuestros clientes y responsable, me refiero a que mis trabajos garantizados, la garantía se hacía y se hace válida, afortunadamente no tenemos casi el problema de garantía. 

Y pues gracias a eso, a la confianza de nuestros clientes, estamos todavía aquí al pie del camino.

Recordó que hoy agradece a su hermano mayor quien lo invitó a trabajar en el oficio lo tuvo que dejar en su lugar ya que a él no le gustó mucho y se fue dejándolo en su lugar y rápido aprendió adoptando el trabajo como su profesión logrando sustentar a su familia.

A mi hermano lo invitó alguien a aprender este oficio, pero no le gustó y él tenía que dejar a alguien en su lugar y me invitó a mí y yo me metí a trabajar en esto y pues me fue gustando, la verdad me fue gustando el oficio, muy interesante.

En aquellos tiempos eran radiadores de metal, usaba lumbre, soplete y soldadura de estaño, de bronce y pues me fue gustando el oficio. Y no tiene muchas opciones, la mera verdad, pero bendito Dios, de aquí fue saliendo para poder que mi familia tuviera una buena calidad de vida, los estudios de mis hijos, todos profesionistas y aquí seguimos después de 40 y tantos años.

Hoy en día casi todos los carros tienen radiadores de plástico, todo ha cambiado con el paso por lo que ha sido necesario que se actualicen 

Durante estos años obvio los carros son más modernos, los carros se fueron modernizando, ahorita hay pocos radiadores de metal ahorita los que más se manejan son radiadores de plástico, aluminio plástico, se maneja mucho la soldadura de aluminio los carros ahorita son un poco más complicados para trabajarse. 

Para desarmar un carro ahorita, la mayoría, pues hay que desarmar el frente, todo el frente de un carro, la mayoría, ahorita los abanicos, lo que es el sistema de enfriamiento, empezando por el abanico ese eléctrico, ya no es de fan clutch, abanico de abanico fijo, por llamarlo de alguna manera, sí, sí hay muchos todavía, pero la mayoría son, todo el sistema de enfriamiento es a base del sistema eléctrico. 

Hay que capacitarse, de alguna manera, se capacita, pero como dije luego, no hay como estar en la práctica, se puede tener muchas teorías, pero la práctica es la que cuenta y ahorita, pues mi familia, la que trabaja conmigo, están al cien, en ese aspecto están al cien, no hay algo que se les complique o ¿cómo se dice comúnmente? se les atore, todo se resuelve, así es.

Más de 40 años de experiencia respaldan el nombre de “El Chuchi”, un hombre que convirtió un oficio en su pasión y en el sustento de su familia. Su historia es testimonio de que la verdadera garantía no está solo en el trabajo bien hecho, sino en la confianza que se gana día a día con honestidad.


Nos recuerda que los oficios también son herencia, que la confianza se gana con trabajo honesto y que los motores más importantes no están bajo el cofre, sino en la familia. El legado continúa… porque la confianza nunca se oxida.