Entre caramelo, esfuerzo y constancia, Rafael Orduño endulza la frontera

Originario de Sinaloa, el vendedor ambulante de 62 años ha convertido sus tradicionales manzanas acarameladas en un referente local, combinando trabajo diario, sabor casero y atención a eventos familiares para mantener vivo su oficio

Entre caramelo, esfuerzo y constancia, Rafael Orduño endulza la frontera

Durante más de 20 años, Rafael Orduño Ruiz, mejor conocido como “El Güero”, ha llenado de color y sabor las calles de esta frontera con sus tradicionales manzanas con caramelo. Originario de El Choy, Sinaloa, hoy a sus 62 años sigue recorriendo avenidas con su bastón cargado de fruta bañada en caramelo rojo brillante o dulce de tamarindo con chile.

Rafael compartió que el secreto está en darle el punto exacto a la dureza del caramelo, y sobre todo el de saber elegir las manzanas correctas, tomando en cuenta su color y olor ya que deben de ser las más frescas.

Pues, tengo 20 años haciéndolo y yo lo hago, cuezo el azúcar con el colorante y ahí queda el punto para que quede bueno, y gracias a Dios tengo muchos clientes, me han dicho que están buenas las manzanas.

En el Economáx las compro, están más baratas, y trato de escoger las que estén más macizas para que salgan más buenas gracias a Dios tengo muchos clientes. 

Dijo que la venta de este sabroso producto tiene tiempos buenos y otros no tanto, pero el secreto esta en ser constantes y no fallar a los clientes, trabajando todos los días.

El tiempo de calor baja la venta, pero yo trabajo todo el año, hay los poquitos que vendan, me ayudan, tengo muchos clientes para eventos también, como piñatas, “baby showers”, tengo clientes del otro lado también que vienen y por gracia de Dios me va bien. 

Recordó que su legado inició hace dos décadas cuando un amigo que ya murió lo invitó a trabajar y le enseño la forma de hacer las mejores manzanas con caramelo, cuando aprendí me dijo ahora trabaja tu solo y desde entonces Rafael continúa con la tradición y su receta secreta. 

Yo trabajé con un señor que ya falleció y le ayudé a vender a él y él me enseñó a hacer el dulce y me dijo, trabaja tú solo, y ya me puse a trabajar yo solo.

De ambulante ando por aquí por la Obregón hasta la línea y luego me regreso, me pongo en el semáforo a las 10 y por las tardes ya que baja el sol, ya me pongo allá y ahí llegan los clientes y me compran.

Pero el tiempo bueno es el tiempo de frío, es cuando se vende más, en el tiempo de frío vienen los desfiles y luego los eventos del panteón, y pues en diciembre hay muchos eventos y me sale. 

Sin quejarse “el güero” comentó que el bastón a medio llenar puede pesar hasta 10 kilos, y aún así sale a trabajar desde las 10 de la mañana y le da hasta las 6 o 7 de la tarde, hasta que termina su tarea.
 
Recordó que las manzanas con caramelo él las oferta en 40 pesos y las que tienen chile a 50 pesos y para las apersonas que desean pedidos grandes tiene un mejor precio y pueden contactarlo al número, 631 115 6727.

Pues aquí estoy a sus órdenes, si ocupan algún evento, una piñata, un “baby shower”, me marcan y yo les hago las manzanas, barato, sí, les hago rebajas, ya por muchas.

Con pocas palabras, pero mucho sabor “el güero” nos recuerda que la constancia, el sabor casero y la sonrisa de un vendedor ambulante pueden ser el ingrediente perfecto para mantener viva una tradición. Porque detrás de cada mordida a una manzana con caramelo, hay 20 años de historia, esfuerzo y dulzura única.