Entre fe y servicio: Padre Edgardo Gámez conmemora nueve años de ministerio en Nogales
Durante una emotiva celebración litúrgica, el sacerdote recordó los inicios de su labor pastoral en la colonia La Mesa, agradeció el respaldo de la comunidad y anunció la continuidad de proyectos sociales como la Casa San Joselito y la remodelación del asilo de ancianos
Con la firme convicción de que el sacerdocio es un servicio diario para construir el reino de Dios, el Padre Edgardo Gámez, celebró su noveno aniversario de ordenación sacerdotal en una emotiva misa efectuada en su iglesia de San José Sánchez del Rio en la colonia La Mesa, con una ceremonia litúrgica que estuvo encabezada por el obispo de la Diócesis de Nogales, José Luis Cerra Luna, y contó con la presencia de familiares del párroco, así como los feligreses que han caminado a su lado en los proyectos parroquiales y de desarrollo comunitario.
Durante la celebración, el obispo Cerra Luna, acompaño al festejado en el altar y avalo el trabajo pastoral que se realiza en esta frontera, en una ceremonia que reflejó la comunión de la diócesis, además la presencia de la familia del padre Gámez añadió una merecida celebración, recordando que el núcleo familiar es donde se cultiva la fe y la vocación de servicio a la comunidad.
A mis nueve años quiero agradecer a Dios el gran don, el gran regalo que me ha dado el sacerdocio y quiero también tener este momento y este pretexto para invitar a todos los jóvenes varones que en algún momento dado en su vida han sentido la inquietud de seguir a Cristo, den esa respuesta, den ese paso y la verdad vale la pena ser sacerdote, invito a todos estos jóvenes a que escuchen la voz del Señor y respondan a su llamado y hay que vivir en esta alegría, en esta alegría de ser sacerdote, sí, alegría, mucho compromiso, mucho trabajo para construir el reino de Dios, manifestó el padre Gámez.
Al hacer un balance de su labor en La Mesa, el padre Gámez recordó con humildad los inicios de su gestión cuando oficiaba misas para penas una persona y dos niños durante casi un mes, una realidad que se transformó con el tiempo gracias a su constancia, por lo que el presbítero señaló que la comunidad responde con generosidad cuando percibe que hay un pastor dispuesto a caminar junto a ellos y a guiar las decisiones mediante la oración.
Humildemente puedo decir que iniciamos en esta comunidad con una señora y dos niños dando misa durante 20 días, casi un mes y yo creo que es un trabajo diario, un trabajo, más bien un servicio diario a nuestra comunidad y cuando la comunidad sabe qué pues hay un sacerdote que los va a apoyar, que va a caminar junto con ellos, la misma, la misma comunidad va respondiendo al llamado de Dios por medio también de los sacerdotes, comentó.
Además de su labor pastoral, el padre Edgardo continúa impulsando proyectos de alto impacto social, como la Casa San Joselito, concentrándose actualmente en la remodelación del asilo de ancianos para brindar un cuidado digno a más adultos mayores, y junto a todo esto la gestión de un conservatorio con niveles de primaria, secundaria y preparatoria para beneficio de la juventud local.
