Rediseño de garita DeConcini perfila un puerto fronterizo de escala internacional

Autoridades del Condado Santa Cruz informaron que el proyecto entró a la fase de impacto ambiental y podría iniciar construcción hacia 2030, con ampliaciones tanto en Estados Unidos como en México

Rediseño de garita DeConcini perfila un puerto fronterizo de escala internacional

La transformación de la garita Dennis DeConcini es un trabajo en progreso, que requerirá paciencia, ya que, con el estudio de factibilidad ya concluido, el rediseño del principal cruce fronterizo entre Nogales, Arizona y Sonora avanza firme para convertirse en un complejo tecnológico masivo que tomará años en concretarse. 

Joshua Rubin, presidente de la Autoridad del Puerto del Condado Santa Cruz, confirmó que el gobierno de Estados Unidos cerró la primera etapa de evaluación del proyecto que entra ahora en un dictamen de impacto ambiental que definirá, la compra de terreno, demoliciones y el costo final de una obra estimada entre 1.5 y 2 billones de dólares. 

El año pasado el gobierno federal, bajo el GSA, ellos cerraron el feasibility study. Ese estudio es solo para el gobierno federal. Nosotros ni lo podemos ver, pero eso le da una idea del área que va a tomar, pero no sabemos cómo se va a ver el edificio, cuánto va a costar alrededor de ese estudio para que lo puedan autorizar. El gobierno federal autorizó este estudio diciendo que estamos bien. Al final de cuentas, lo que estuvieron buscando es si el puerto sigue en cumplimiento con la misión que tiene CBP y salió de ese estudio que no cumple el puerto actualmente, no cumple con las características que CBP está pidiendo para un puerto, manifestó Rubin.

El proceso ambiental tomará entre 18 y 24 meses de acuerdo con Rubin, por lo que se perfila que se termine entre 2027 y 2028, y una vez concluido, se conocerá el plano exacto del diseño, lo que proyecta una primera piedra tentativamente para el año 2030, en una construcción que se realizará por fases cuatro o cinco años sin detener el flujo diario de usuarios. 

La obra podría tener entre 16 y 20 filas de vehículos hacia el norte y por lo menos seis hacia el sur, además de una ampliación de la garita peatonal Morley, sin embargo, en cuestión de infraestructura del lado mexicano, la infraestructura tiene que igualar el flujo de vehículos, para hacer el transito internacional, muchos más confortable para los ciudadanos binacionales. 

Ahorita el plan es que DeConcini iba a tener alrededor de 16 a 20 filas yendo norte a Estados Unidos y alrededor de cuatro a seis yendo sur. Así que viendo qué es el impacto drástico que México va a tener que invertir, más que nada es ampliar el lado de carros yéndose sur a México, comentó.

De acuerdo con Rubin, el reto hacia el gobierno mexicano es en el tema de control de las aguas que ingresan a los Estados Unidos, lo cual podría implicar una mayor inversión para el proyecto general, sin embargo, manifestó, ya ha habido avances en este proceso, pero en caso de no darse, tendría que destinarse una cantidad importante a elevar el nivel del puerto para evitar inundaciones, dinero que pudiera invertirse en infraestructura de ingreso. 

Sí hay mucho requerimiento para México. Una de las cosas que GSA nos está diciendo del 1.5 a 2 billones, alrededor de 300 a 500 millones de dólares, ahorita están destinados para mover y cuidar el área del agua que cruce la frontera y específicamente durante el tiempo de los monzones y el tiempo de lluvia. Tenemos que cuidar esa parte porque tenemos que levantar el puerto alrededor de 3 a 4 metros o 15 pies. Tenemos que levantar el puerto para estar afuera de ese flujo de agua que pasa. Eso ahí significa una inversión grande de Estados Unidos, indicó.

Si bien estos puntos tienen que solucionarse con el tiempo según el representante, lo que es una seguridad es que la ambición del proyecto alcanzará niveles de acuerdo con la importancia de este cruce fronterizo, que continúa siendo uno de los más importantes entre la frontea de Mexico y Estados Unidos. 

El enfoque es lo que GSA nos está diciendo que este puerto debe ser un puerto como el tamaño de Otey Mesa o Tijuana, un puerto enorme que la única cosa que no tiene es camiones, comercio exterior. Es para personas en carros o personas caminando. El enfoque es tener un puerto enorme entrando en Estados Unidos y el mismo tener muchas filas entrando a México para lo mismo, para inversión, para gastos, para lo que sea. Y el otro punto es tener un puerto que tiene la tecnología más avanzada de cualquier otro puerto para que podamos procesar personas mucho más rápido, manifestó.