Protestan estudiantes de la UPN por presuntos abusos y falta de empatía académica

La comunidad estudiantil señaló actos de violencia verbal, obstáculos en procesos de titulación y casos de insensibilidad ante situaciones de salud y duelo, por lo que mantuvieron cerrado el acceso al plantel

Protestan estudiantes de la UPN por presuntos abusos y falta de empatía académica

Parte de la comunidad estudiantil de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), unidad 263, cerró el acceso a sus instalaciones en una manifestación pacífica. A través de pancartas y consignas, el sector estudiantil demanda un alto a la violencia institucional, los tratos humillantes y las decisiones arbitrarias por parte de autoridades y personal docente.

En las afueras del plantel, decenas de jóvenes se congregaron para hacer públicas diversas irregularidades, en las que sobresalen las principales exigencias que incluyen el respeto a los derechos humanos, la salud, la maternidad y el derecho a una titulación justa.

Durante la manifestación, las alumnas identificaron de manera directa a varios miembros del personal, al referirse a la directora de la institución María Elena Burruel, la coordinadora académica Melina Ayala, la maestra Paz Concepción Orantes y el maestro Alexander Almogabar.

Las estudiantes de sexto semestre de la licenciatura en Pedagogía alzaron la voz para detallar los abusos que las llevaron a tomar el plantel, al precisar Cristina Iribe el agotamiento de las vías formales al ser la primera en tomar la palabra. La universitaria explicó que la protesta pacífica surge como último recurso ante la inacción de los directivos al denunciar que la comunidad estudiantil sufre constante violencia verbal y administrativa.

Lo hemos hablado directamente con dirección y jamás hizo nada, esperamos contar con el apoyo de más gente y que esta vez sí tengamos alguna solución, señaló Iribe al destacar la existencia de casos de violencia obstétrica al interior de la institución académica.

La joven María José García señaló insensibilidad y trabas académicas, al profundizar en las denuncias específicas, al detallar el caso de violencia obstétrica, donde a una alumna en labor de parto se le negó la oportunidad de presentar un examen en una fecha posterior.

Expuso un acto que consideró de insensibilidad extrema, donde una maestra reprobó a una estudiante que se ausentó por el fallecimiento de su madre a causa de un derrame cerebral, a pesar de que la alumna entregó el acta de defunción y todos sus trabajos escolares, así como advertir sobre procesos de titulación fallidos, pues la institución limita el trámite a una sola persona por mes, lo que retrasa el progreso profesional de los egresados.

Vamos a estar aquí hasta que nos den una solución, la cual beneficie tanto a los administrativos como a nosotros como estudiantes, añadió.

La estudiante Linneth González resaltó la empatía como base de la educación, al aclarar que las quejas no son contra toda la plantilla docente, sino contra perfiles específicos que carecen de ética y que, el miedo a las represalias mantiene a muchos jóvenes en silencio, pero reiteró que exigir justicia y defender los derechos propios es parte integral de la educación.

Nos dirigimos a dirección como debe de ser, nos dieron largas, nos trataron de calmar, nos mencionaron que no teníamos derechos y que los maestros tienen libre cátedra, dijo.

La futura pedagoga recalcó que la educación actual contempla factores emocionales y que el personal docente debe actuar con empatía ante enfermedades o tragedias familiares.