Entre aplausos y emoción, Diana Chávez brilla en su última competencia de mar abierto
La edición 19 del Cruce Alcatraz-Kino llevó el nombre de la atleta nogalense, quien convirtió la competencia en un mensaje de inclusión, amor y superación personal
En una jornada marcada por la superación y el profundo sentido humano, la paraatleta nogalense Diana Chávez reafirmó que los límites solo existen en la mente al completar con éxito la edición 19 del Cruce de Bahía Alcatraz-Kino 2026.
Esta edición, que llevó oficialmente su nombre y el del atleta Carlos W. Iberri, no fue solo una competencia deportiva de nado en mar abierto, sino un testimonio de amor y solidaridad que conmovió a los más de 450 participantes y cientos de asistentes en la meta.
Un homenaje en las olas: Brownie en el corazón
Uno de los momentos más emotivos de la jornada ocurrió cuando Diana cruzó la línea de meta; en sus brazos, protegida con total devoción, cargaba la urna con las cenizas de Brownie, su fiel perrita de servicio y compañera de vida, quien falleció recientemente.
No podía homenajear una sin la otra, Brownie era conocida por toda la comunidad y era mi alerta médica; ella me acompañó en cada brazada desde el cielo, expresó Diana visiblemente conmovida durante la ceremonia de premiación.
Promesa cumplida: una medalla para Gael
Fiel a su espíritu altruista, Diana dedicó este reto físico a una causa noble por la salud del pequeño Gael Francisco, el menor que enfrenta una dura batalla contra las secuelas del síndrome de Guillain-Barré y la condición de osteogénesis imperfecta, conocida como “huesos de cristal”.
Diana anunció que la medalla conmemorativa obtenida en este cruce será entregada personalmente a Gael, como un símbolo de fuerza y esperanza para que el pequeño continúe con sus terapias y su lucha diaria.
En los detalles de la competencia, se contó con la participación de más de 450 nadadores de diversas categorías, donde Diana logró uno de sus mejores tiempos históricos en la travesía con un récord de 33 minutos de nado desde la isla Alcatraz hasta la bahía, con una demostración de preparación física y mental impecable.
Con gran apoyo local, el “Team Diana Chávez y Brownie”, con autoridades del Instituto del Deporte de Hermosillo encabezadas por Marco Martínez, estuvieron presentes para recibir a la campeona nogalense.
Al finalizar el evento, entre aplausos y porras de la comunidad de Nogales que viajó para apoyarla, Diana dejó un mensaje contundente para todos, al precisar que los límites están en la mente, no en el cuerpo.
Con esta hazaña, la psicóloga y atleta no solo conquista el mar de Sonora, sino que consolida su legado como un referente de resiliencia y compromiso social en toda la región fronteriza, en lo que será su última competencia oficial de nado a mar abierto.