Seguridad Pública intensifica programas ante riesgos de violencia juvenil
Autoridades impulsan talleres en Nogales y advierten que la prevención debe iniciar desde el entorno familiar
Ante el reciente incremento de conductas disruptivas y amenazas de violencia en entornos escolares y sociales, la subdirectora de Prevención del Delito de Seguridad Pública, Melissa Encinas, anunció el fortalecimiento de programas preventivos y lanzó un llamado urgente a la colaboración familiar para frenar estas problemáticas de raíz.
En entrevista, la funcionaria reconoció que, aunque los casos no son masivos, situaciones como las amenazas de tiroteos y el surgimiento de grupos violentos conocidos como “los macheteros” han encendido las alarmas de la corporación y, en respuesta, se han intensificado las pláticas del programa “Menores en Conflicto con la Ley" en secundarias y preparatorias.
Es fundamental que los jóvenes comprendan la diferencia entre una falta administrativa y un delito, así como las consecuencias legales reales de sus actos, señaló Encinas.
Uno de los puntos clave de la nueva estrategia es el taller “Prevención del Delito desde la Familia”", realizado en coordinación con la Organización Mundial por las Familias. Según Encinas, el análisis de las problemáticas sociales en Nogales revela que el origen de la violencia juvenil suele gestarse en un entorno familiar debilitado.
La subdirectora advirtió sobre la “ceguera” de algunos padres de familia ante las conductas de sus hijos, al resaltar que la defensa ciega en redes sociales, incluso frente a evidencias de participación en actos delictivos, solo obstaculiza la corrección a tiempo.
Respecto a las señales de alerta, desde Seguridad Pública instan a padres, madres de familia o tutores a supervisar de cerca los hábitos de los jóvenes, sus amistades y el uso de redes sociales. Entre las recomendaciones principales, destacan establecer reglas y límites claros en horarios de salida y llegada; mantener “tiempo de calidad” para identificar cambios emocionales, así como detectar señales de alerta sobre consumo de sustancias o tendencias suicidas.
Melissa Encinas manifestó que el esfuerzo de las autoridades, el C5 y las instituciones educativas será insuficiente sin el compromiso activo de los padres, con la premisa que “no queremos que los jóvenes sean parte de las estadísticas, por eso la intervención debe empezar en casa antes de que el problema escale”, puntualizó.
