Persisten desapariciones sin resolver en zona serrana de Nogales
Colectivo advierte que podría existir un nuevo punto de inhumación clandestina
En la aridez del sector de la sierra al noroeste de la ciudad, el colectivo de búsqueda Buscando Corazones enfrenta una realidad desoladora: a pesar de los esfuerzos constantes, ninguno de los aproximadamente 35 desaparecidos registrados el año pasado ha sido localizado. Esta cifra ha llevado a las buscadoras a la firme conclusión de que, muy probablemente, existe otro sitio de inhumación clandestina aún no descubierto en la región.
Ramona Guadalupe Ayala, líder del colectivo, junto al “segundo crematorio” encontrado en la zona, recuerda que es un lugar fatídico, pues hace dos años se reveló la magnitud del horror en este sitio.
Aquí nos encontramos, sacamos siete cráneos... Y pues igual, ¿no? Huesos esparcidos. En la parte de abajo, en el arroyo, sí encontramos dos cuerpos completos, comenta.
Para la buscadora, el hallazgo de estos restos no es solo una estadística, sino un golpe a la empatía que genera preguntas sin respuesta sobre la naturaleza humana y el porqué de desaparecer a las personas “de la parte de la tierra”.
La búsqueda de los que faltan se complica por la falta de información fidedigna. Ramona revela que el 95% de los mensajes anónimos que reciben son mentiras, y un 3% adicional se pone en duda dependiendo de la precisión de la zona. A pesar de que muchas coordenadas exactas resultan ser falsas, el colectivo mantiene la política de acudir siempre a descartar cada punto enviado.
La urgencia de encontrar a los 35 desaparecidos que aún faltan motiva a los colectivos a seguir explorando zonas como La Comaya y Mascareñas. El mensaje para la comunidad es claro: la confianza y la pérdida del miedo son vitales para dar paz a las familias que sufren la ausencia.
Si sabe algo que pierdan el miedo, que nos digan. Todo es anónimo... ¿Por qué? Porque al encontrar a alguien le damos paz a una familia, dijo finalmente.
