Estudiantes de la Prepa Municipal muestran sus proyectos con creatividad y compromiso

La Preparatoria Municipal “Omar Osvaldo Romo Covarrubias” inauguró su Feria de Proyectos cuatrimestral en el Museo de Arte de Nogales, con el propósito de vincular el aprendizaje académico con la comunidad y el arte.

Estudiantes de la Prepa Municipal muestran sus proyectos con creatividad y compromiso

En un día de colores, risas y proyectos que hablan más que palabras, la Preparatoria Municipal “Omar Osvaldo Romo Covarrubias” transformó el Museo de Arte de Nogales en un escenario vivo de creatividad juvenil. Bajo la conducción de la maestra Lydia Adelaida Gutiérrez Gómez, la Feria de Proyectos cuatrimestral dejó atrás los pasillos escolares y se instaló en el corazón cultural de la ciudad, para que toda la comunidad viera lo que se hace cuando la educación se atreve a salirse de los libros.

No se trata solo de calificaciones o exámenes. Aquí se construye identidad, se fortalece el orgullo de ser nogalense, y se demuestra que los jóvenes no solo aprenden — también transforman. Estos proyectos nacieron en las aulas del Plantel Colosio y del Plantel La Mesa, pero hoy respiran en este espacio que, por primera vez, les abrió sus puertas como propias.

Desde maquetas de sistemas de reciclaje impulsados por energía solar hasta murales que narran historias de migración familiar, pasando por talleres de música con instrumentos hechos de materiales reciclados, cada stand era una ventana a la mente de una generación que no espera a ser escuchada — simplemente habla con sus manos, sus colores y sus ideas.

Lo que ven aquí no es un espectáculo. Es el resultado de horas de trabajo después de la escuela, de madres y padres que ayudaron a cortar cartón, de maestros que se quedaron hasta la noche corrigiendo borradores, de estudiantes que dudaron, se equivocaron, y volvieron a intentarlo. Eso es lo que hace grande a esta institución.

La ceremonia de apertura contó con la presencia de autoridades que, por primera vez, no solo observaron desde el público, sino que caminaron entre los stands, preguntaron, tocaron, y se emocionaron. Jorge Jiménez Padilla, delegado de la SEC en Nogales, se detuvo frente a un proyecto de hidroponía urbana y preguntó: “¿Y esto lo hicieron ustedes solos?”. La respuesta fue un sí entusiasta, acompañado de una sonrisa que no necesitó traducción.

La subdirectora Yolanda Domingo Curiel, el coordinador Teodoro Escárrega y el jefe académico Esteban Heredia recorrieron cada rincón, anotando ideas, felicitando a los estudiantes, y recordando que la educación no se mide solo en créditos, sino en impacto.

Las familias, siempre presentes, fueron parte esencial. Madres y padres se convirtieron en asistentes, técnicos y hasta modelos para las presentaciones. Uno de los proyectos más aplaudidos fue una serie de retratos fotográficos titulada “Mis manos, mi historia”, donde jóvenes retrataron a sus padres trabajando en almacenes, en la frontera, en cocinas o en talleres — sin maquillaje, sin pose, solo con el alma en los ojos.

Gracias a ustedes, jóvenes, por no tener miedo de mostrar lo que sienten. Gracias a sus familias, por no decir “no” cuando les pidieron ayuda. Y gracias, maestros, por no conformarse con lo que siempre se ha hecho. Esto no es una feria. Es una declaración de intenciones.

Con el corte del listón rojo y blanco — los colores de la ciudad — la Feria abrió sus puertas al público, y pronto el Museo se llenó de voces, de preguntas, de abrazos. Niños pequeños miraban con asombro los proyectos de sus hermanos mayores. Adultos se detenían frente a los murales como si fueran obras de arte en un museo de la ciudad grande. Y los estudiantes, por primera vez, no eran solo los que aprendían. Eran los que enseñaban.

Esta no fue una exhibición más. Fue un acto de pertenencia. Una prueba de que, en una ciudad que a menudo se ve desde afuera como un punto en el mapa, hay generaciones que construyen su futuro con pintura, con código, con tierra y con coraje. Y que, si la educación se hace con el corazón, incluso las paredes de un museo se vuelven aulas.