Entre pinceles y esperanza, expositores redescubren su talento artístico
Guiados por el maestro José Luis “Kiko” García, participantes del Taller de Artes Plásticas presentaron obras inspiradas en el muralismo mexicano, consolidando un proyecto cultural que impulsa la expresión y el bienestar emocional
Las paredes del Museo de Arte de la Ciudad de Nogales se vistieron de gala con una exposición que desafía los estigmas de la edad y el olvido, se trató de la muestra del Taller de Artes Plásticas del IMFOCULTA, donde un grupo de expositores demostró que el talento artístico no tiene fecha de caducidad ni limites generacionales.
Bajo la guía del maestro José Luis “Kiko” García, los expositores presentaron obras que exploran las técnicas de los grandes iconos del muralismo mexicano, la colección no solo tiene una excelente calidad estética, sino un retrata un rescate cultural y emocional que representó para cada uno de sus creadores.
La idea que se abrió este grupo es precisamente para eso, para llegar a esa población, entre comillas, que parece que está olvidada. Entonces la idea de este grupo es aumentar la cultura también con ellos, y rescatar todavía lo que se puede con ellos, y dar un resultado como el que estamos viendo, compartió el maestro Kiko.
Para muchos de los participantes, esta experiencia marcó un antes y un después en su percepción personal, Jorge Valenzuela, quien nunca había pintado formalmente compartió su asombro tras solo un semestre de práctica, asegurando que después del retiro laborar es posible desarrollar inquietudes artísticas que sorprenden incluso a la propia familia.
Pues no pasó mucho tiempo y creo que ya en un semestre ya me sentí confortable. Ya me sentí más identificado con los pinceles y las brochas, como decimos nosotros. Y pues estoy en espera de más experiencia para seguir haciendo más pinturas de otros tipos. Y me apasiona y me llena y estoy muy contento con los resultados, declaró Valenzuela.
Por su parte, Ana Sorian resaltó como llegó al taller por pura casualidad al visitar a una tía que vive junto a la institución y por recomendación médica, sin embargo, confesó que antes de entrar no era capaz de dibujar siquiera una casa básica, pero encontró entre los pinceles una terapía muy efectiva.
“Hay que despertar al artista que tenemos dentro nada más que no sabemos, no sabemos qué podemos hacerlo. Pero cuando ya te atreves, en mi caso fue, me voy a lanzar a hacer esto, no más. ¿Cómo lo voy a hacer? No sé. ¿Cómo va a terminar? Tampoco sé. Pero me voy a lanzar a hacerlo, es todo, manifestó Sorian.