UNISON y Index Nogales refuerzan su colaboración estratégica
La Universidad de Sonora campus Nogales y la Asociación de Maquiladoras de Sonora Index formalizaron un convenio para impulsar prácticas profesionales, innovación y actualización académica, alineando la formación estudiantil con las necesidades de la industria manufacturera de exportación.
En el corazón de la frontera, donde el ruido de las máquinas se mezcla con el acento de los jóvenes que estudian hasta tarde, la Universidad de Sonora (UNISON) y la Asociación de Maquiladoras de Sonora Index Nogales dieron un paso firme hacia un futuro compartido: firmaron un convenio que no solo une a la academia con la industria, sino que entrelaza el destino de miles de familias nogalenses.
La ceremonia, encabezada por la rectora Dena María Camarena Gómez junto con las autoridades universitarias Jessica Coronado, Benjamín Burgos, Isidro Manzano y Joel Espejel, y el director ejecutivo de Index Nogales, Genaro Vecerra Álvarez, no fue un acto protocolario más. Fue una declaración de intenciones escrita en el lenguaje de la realidad: aquí, más de seis de cada diez trabajadores formales dependen de la manufactura exportadora. Y ese sector, hoy más que nunca, necesita mentes preparadas, no solo con teoría, sino con experiencia.
El acuerdo abre puertas concretas: prácticas profesionales en líneas de producción de última generación, residencias que no se limitan a un laboratorio universitario, sino que se viven en plantas donde se ensamblan piezas que cruzan el río y llegan a los estantes de Estados Unidos. Pero también impulsa un cambio más profundo: los programas académicos ya no se diseñan en salas de juntas, sino en talleres, en reuniones con supervisores de turno, en las mismas mesas donde se resuelven los cuellos de botella de la producción.
“No se trata de que los estudiantes vengan a ver cómo se hace, sino de que aprendan a hacerlo mejor”, dijo Vecerra Álvarez, mientras señalaba las nuevas instalaciones de capacitación que se construirán en conjunto. “Aquí no hay tiempo para graduados que necesitan un año de entrenamiento. El mercado exige competencia desde el primer día”.
Para los jóvenes de Nogales, este convenio no es un documento en papel. Es la posibilidad de no tener que salir de su ciudad para construir una carrera. Es la certeza de que lo que aprenden en el aula tiene nombre, número de serie y horario de entrada en una planta de ensamble. Es la oportunidad de que sus padres, quienes trabajan en maquilas desde hace décadas, puedan decir con orgullo: “Mi hijo no solo estudia… está cambiando lo que se hace aquí”.
Con más de cien empresas asociadas a Index Nogales, el acuerdo también incluye la creación de un fondo de innovación local, donde estudiantes y profesores colaborarán con ingenieros industriales para desarrollar soluciones que reduzcan costos, optimicen procesos y fortalezcan la identidad productiva de la región. No se trata de copiar modelos de otros lados. Se trata de construir, con lo nuestro, lo que el mundo necesita.
En una ciudad donde el futuro se escribe en inglés y español, donde las fronteras se cruzan cada hora, este convenio no solo une instituciones. Une generaciones. Y en eso, Nogales ya lleva ventaja.