Pareja armada detenida por policía municipal tras persecución en avenida Maclovio Herrera
Agentes de la Policía Municipal de Nogales detuvieron a una pareja armada tras una persecución que se extendió por varios sectores de la ciudad y concluyó en la avenida Maclovio Herrera, en la colonia Bolívar. El conductor, quien presuntamente cuenta con al menos dos órdenes de aprehensión por delitos graves, entre ellos homicidio calificado, intentó huir luego de que los oficiales detectaran un arma de fuego a la vista dentro del vehículo.
Agentes de la Policía Municipal de Nogales detuvieron a una pareja armada tras una persecución de más de diez minutos que sacudió los barrios del norte de la ciudad, terminando en la avenida Maclovio Herrera, justo frente a la tienda de abarrotes “El Chivo”, donde vecinos se quedaron con la respiración contenida.
El incidente comenzó cerca de las 5:00 de la tarde, cuando un sedán negro pasó frente a un punto de control sin detenerse, a pesar de que los policías notaron que uno de los ocupantes sostenía un arma larga sobre el regazo. Nadie habló. Nadie bajó. Solo aceleró.
Las calles se llenaron de sirenas. Unidades de patrullaje de Bolívar, Santa María y San Francisco se unieron al rastreo, mientras los vecinos cerraban puertas y ventanas. Algunos grabaron con sus teléfonos: el auto zigzagueaba entre las motos, casi choca contra un camión de leche, y luego se detuvo en seco, con las ruedas traseras patinando sobre el asfalto mojado por una lluvia leve.
En el interior, los ocupantes no se rindieron fácilmente. Testigos aseguran que se escucharon dos disparos —no hacia la policía, sino hacia el suelo— antes de que los agentes abrieran las puertas y los sacaran con las manos en alto. El hombre, de unos 35 años, con tatuajes visibles en los antebrazos y una mirada dura, fue identificado como quien tenía dos órdenes de aprehensión activas: una por homicidio calificado en 2021, y otra por posesión ilegal de arma de fuego en 2023. La mujer, de apariencia más callada, aún no ha sido identificada. No dijo nada durante el traslado.
En el vehículo, además de la pistola, encontraron un cargador adicional, un celular con mensajes cifrados y un mapa de Nogales marcado con tres puntos rojos —dos en zonas comerciales, uno cerca del puente internacional.
Los vecinos de la colonia Bolívar, cansados de ver cómo los criminales pasan como fantasmas entre las calles, no ocultaron su alivio. “Ya era hora de que alguien los parara”, dijo Doña Rosa, dueña de la tienda donde se detuvo el auto. “Aquí no se vive en paz, pero hoy, al menos, se respiró un poco.”
La Fiscalía General del Estado de Sonora no ha confirmado los nombres ni las órdenes judiciales, pero fuentes cercanas al caso aseguran que el hombre tiene vínculos conocidos con redes de tráfico que operan desde el lado norte de la frontera. Mientras tanto, la mujer sigue en custodia, sin declarar, y las autoridades trabajan para descifrar su identidad.
La investigación continúa. Y en Nogales, la gente sigue mirando hacia las calles, con la esperanza de que este no sea solo un arresto, sino el principio de algo más.
