Honran la memoria de policías caídos en 2025 durante ceremonia en Seguridad Pública

En un acto cargado de respeto y simbolismo, se realizó el pase de lista de 20 oficiales caídos, destacando el compromiso de sus familias y el respaldo institucional para dignificar la labor policial

Honran la memoria de policías caídos en 2025 durante ceremonia en Seguridad Pública

En una emotiva ceremonia marcada por el respeto y la solemnidad, el presidente municipal Juan Francisco Gim Nogales, encabezó el evento en homenaje a los policías caídos de este 2025, en el edificio de Seguridad Pública Municipal, en donde autoridades de los tres niveles de gobierno y familiares de los acaecidos, se dieron cita para rendir honores a la memoria de los fallecidos en el cumplimiento de su deber en Nogales, Sonora.

Uno de los momentos más emotivos fue el tradicional pase de lista de los 20 oficiales caídos a cargo del Comisario de Seguridad Pública, Luis Arturo Corrales Ley, cuyos nombres resonaron en el monumento seguidos por un rotundo “¡Presente!”, lo que culminó con un emotivo toque de trompeta en su honor y el disparo de tres tiros de salva, como un acto simbólico del legado policial que dejaron en sus familias y la corporación.

El ser policía es un honor que se ha compartido a través de las generaciones en la familia Santiago, ya que abuelo, padre e hijo han servido a la corporación en diferentes lapsos de tiempo, desde los años 50 en la frontera, por lo que, para Jesús Aurelio Santiago, el acto más grande compromiso con el servicio a los demás es el formar parte de esta corporación a pesar de los riesgos y las oportunidades de convivio perdidas en su vida familiar.

“Ser parte de una familia de policías es crecer entendiendo que el deber no termina en finalizar un turno. Es aprender desde el hogar el valor de la disciplina, el respeto, la justicia y la entrega. Es heredar no sólo un apellido, sino una forma de vida marcada por el servicio a los demás. Cada generación enfrentó sus propios desafíos, sus riesgos y sus sacrificios. Algunos partieron antes de tiempo, otros continúan sirviendo. Pero todos comparten el mismo espíritu que es proteger, servir y honrar la confianza de la comunidad. Mi abuelo José Cruz Santiago Castellanos fue un hijo, un esposo, un padre y un abuelo. Él falleció el 21 de enero de 1975 como policía municipal de esta ciudad de Nogales, Sonora. Mi padre, Jesús Aurelio Santiago Zúñiga, al igual que su padre, fue un hijo, un esposo, un padre de familia y un gran amigo, el cual también falleció, pero este 2 de marzo del 2000. Los dos fallecieron cumpliendo su deber. Hoy me presento ante ustedes con profundo respeto y con una historia que nace del sacrificio. Muchos podrían pensar que, habiendo perdido familiares en esta profesión, habría elegido un camino distinto, pero fue precisamente su ejemplo el que me trajo hasta aquí. Crecí viendo el peso y el honor de ese uniforme. Crecí entendiendo que ser policía no es sólo una profesión, sino una vocación que exige valentía, compromiso y un amor inmenso por todos los demás. También crecí con ausencia, con silencios, con dolor de saber que mis familiares dieron su vida sirviendo a la sociedad. Pude haber alejado este camino por miedo, pude haber decidido no continuar una historia marcada por el sacrificio, pero elegí seguir porque entendí que su entrega no fue en vano. Ellos no murieron por imprudencia, murieron cumpliendo su deber, defendiendo valores en los que creían profundamente, la justicia, la protección a la vida, el servir a los demás y el amor al prójimo. Me convertí en policía para honrar su memoria, para transformar el dolor en la fortaleza y la ausencia en compromiso. Cada paso que doy en esta etapa, en esta institución, es una forma de decirles que su sacrificio sigue vivo, que su ejemplo no terminó el día que partieron”, expresó el oficial Santiago.

Dentro de su discurso el presidente municipal Juan Gim Nogales, dirigió un mensaje a la corporación, en donde enfatizó el legado de los agentes fallecidos, ya que su sacrificio forma parte de la columna vertebral para la seguridad de la ciudad, además de que reiteró que se continúa trabajando para mejorar las condiciones laborales y el equipamiento de los policías, asegurando a las familias que sus seres queridos no queden en el olvido tras servir a la comunidad.

Hoy nos reunimos con un profundo respeto y con el corazón en silencio para recibir homenaje a mujeres y hombres que dieron su vida en el cumplimiento de su deber. Este es un momento de memoria, de gratitud y de reconocimiento al valor más alto, el servir y proteger, aun sabiendo el riesgo que implica portar un uniforme y salir a cuidar de los demás, comentó el Alcalde.