Tres meses después, predio invadido en Nogales luce cercado y en calma

El terreno de aproximadamente 40 hectáreas, escenario de una de las mayores invasiones recientes en la ciudad, permanece delimitado y resguardado, con reapertura parcial de vialidades y vestigios visibles de la ocupación

Tres meses después, predio invadido en Nogales luce cercado y en calma

A poco más de tres meses de la intensa movilización policiaca y social que sacudió al sector poniente de Nogales, Sonora, el predio de aproximadamente 40 hectáreas ubicado entre los fraccionamientos Pueblitos, Torres y Nuevo Milenio muestra hoy una imagen radicalmente distinta: un vasto terreno baldío, debidamente delimitado y en silencio.

El sitio, que en octubre de 2025 fue escenario de una fuerte polémica por la invasión de más de 400 familias y su posterior desalojo mediante el uso de la fuerza pública, se encuentra actualmente resguardado por un cerco perimetral que define claramente la propiedad privada, e impide nuevos asentamientos irregulares.

Reapertura de vialidad y vestigios

Durante un recorrido por la zona, se constató que la tensión de aquellos días ha dado paso a la normalidad operativa para los vecinos de los sectores colindantes y se ha reabierto a la circulación uno de los dos caminos de terracería que históricamente funcionaban como accesos de servicio para conectar a la comunidad entre dichas colonias, rutas que habían quedado bloqueadas con el desalojo y cercado.

Sin embargo, el paisaje aún conserva cicatrices de lo ocurrido, entre la maleza y la tierra removida, todavía son visibles algunos vestigios de la ocupación: pedazos de madera, restos de polines y tarimas que alguna vez formaron parte de las viviendas improvisadas levantadas por las familias que buscaban un patrimonio por la vía ilegal.

El antecedente

La controversia estalló el pasado 8 de octubre de 2025, cuando maquinaria pesada y elementos de seguridad ejecutaron una orden de desalojo en operativo que derivó en la destrucción de las estructuras habitacionales y posterior detención de personas presuntamente involucradas en la comercialización ilegal de los terrenos, lo que puso fin a uno de los intentos de asentamiento irregular más grandes registrados recientemente en la zona poniente de Nogales.

Hoy, el terreno permanece vacío, bajo custodia de sus cercos, mientras la comunidad aledaña recupera el tránsito habitual por la zona que, por unas semanas, fue el centro de la atención mediática y social de la ciudad.