Personajes de Nogales: “El rey de la boleada”

Jesús Gael, mejor conocido como “El Cholo”, se ha ganado la confianza de sus clientes locales y foráneos luego de una trayectoria de más de 20 años en su oficio de lustrar calzado

Personajes de Nogales: “El rey de la boleada”

Nuestro amigo Jesús Gael, mejor conocido como “El Cholo” o “El rey de la boleada”, es ya todo un personaje conocido de esta frontera de Nogales. Con más de 20 años en su oficio de lustrar calzado, se ha ganado la confianza de sus clientes locales y foráneos.

Con su característica vestimenta que hace expresión a su estilo propio, monta desde muy temprano su negocio “Boleria Lupita”, donde ha trabajado los últimos 20 años en el mismo lugar, sobre la banqueta de la esquina que forman las calles Ignacio Ramírez y Avenida Álvaro Obregón en la colonia Obrera.

El oriundo de la popular colonia Héroes, con su amabilidad y disposición, se ha ganado ya la confianza de sus clientes hombres y mujeres de todos los niveles sociales que le confían su calzado, dejándoselos incluso por días para que haga su magia y los deje como nuevos.

Si yo tengo aquí en este punto 20 años y desde más morro era bolero y de aquí mantengo a mis dos morros que van a la universidad y tienen todo. De aquí hemos sacado casita y todo lo que se puede. Gracias a Dios vivimos bien, acentuó Jesús Gael.

Aquí no tengo especialidad ni exclusivas, aquí boleamos desde negro, blanco, gris, tenemos tinta para todos colores y cepillos para todo, trapos limpios para todo trabajo en lo que somos especialistas, como en cambio de colores, en todo la verdad, ofertó.

Mire cuanto zapato tengo de clientes puro zapatito caro, el cliente tiene la confianza en nosotros en dejarlos. En ocasiones tardan hasta un mes en recogerlos y aquí están listos para que se los lleven con toda confianza, detalló.

Jesús Gael, devoto fiel de la Virgen de Guadalupe, cuenta que en honor a la Guadalupana hace muchos años al iniciar su negocio fijo decidió ponerle “Bolería Lupita” y desde entonces las bendiciones le han llovido y nunca le ha faltado trabajo “gracias a Dios y a su madre reina del cielo”.

Trabajamos los 365 días del año, incluyendo 25 de diciembre, día primero del año que nadie trabaja nosotros trabajamos, de 8 de la mañana a 7:30 de la tarde. Diario, no le fallamos ni un día, llueve, truene o relampaguee, aseguró.

Recordó que empezó a trabajar desde los 10 años con un cajón de bola que consiguió con el que se cruzaba a los Estados Unidos donde lustraba y ganaba dólares. Finalmente dijo que sus planes son estar 20 o 30 años más trabajando porque le encanta su labor.